<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652</id><updated>2012-01-09T20:40:54.308+01:00</updated><title type='text'>Algo que Contar</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>27</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-646655539722428821</id><published>2011-09-28T20:33:00.000+02:00</published><updated>2011-09-28T20:34:10.088+02:00</updated><title type='text'>Como en Casa</title><content type='html'>&lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Me descalzo y dejo que mis pies entren en contacto con la arena. Es una sensación que, desde que tengo memoria, me encanta. Hace que me sienta vivo... como en casa. Tal vez sea porque me recuerda a los felices veranos de mi infancia: aquellos en los que las olas, la arena y los paseos nocturnos eran la constante. Buenos recuerdos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Camino hacia la orilla, buscando el lugar perfecto. Muchos dirían que sólo es arena, pero no es así. Aun los pequeños detalles merecen la atención del que desea disfrutarlos. Dadas las fechas, no va a ser difícil. Únicamente comparto el entorno con una pareja de jubilados y un grupo de gaviotas que se pasean por la playa pretendiendo encontrar tesoros en la arena.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Sonrío para mí. Hay situaciones que se presentan graciosas. Son guiños que la vida te hace sin que te des cuenta. La razón de éste es que siempre he admirado a ambas especies. A las segundas, por el mero hecho de poseer alas y la libertad que, supongo, éstas te dan. Con el paso de los años me he ido acostumbrando a la ausencia de las mismas... pero en momentos como el de ahora las echo de menos, aunque nunca las haya tenido. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Volar. Ver el ayer con perspectiva y, en caso necesario, echar el vuelo hacia a un mañana diferente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;A los primeros, por lo que han logrado: caminar de la mano durante 30, 40 ó 50 años. Son números que me vienen grandes y, al mismo tiempo, me parecen admirables. Que la mirada cómplice, la caricia despistada o unas palabras sigan calando, enamorando, aun con el paso de los años, es algo de lo que pocos pueden presumir. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Coloco la toalla y, con los ojos entornados y la mano en la frente, observo que no falta mucho para que se produzca el fenómeno por el que me encuentro en esta playa: ver la puesta de sol. Una de esas que salen en todas las películas o documentales, en las que el sol se hunde entre las olas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Lo cierto es que, hace unas semanas, habría descartado toda posibilidad de encontrarme aquí. Nunca he sido de los que comenten grandes locuras. Más bien, he ido posponiendo todo aquello que de verdad quería hacer. Ilusas hipotecas en un mañana que, ahora sé, no me pertenecía. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Podría lamentarme por ello, pero sería absurdo. Lo hecho, hecho está. Lo único que puedo cambiar es el ahora y lo que le siga. Eso es lo que me propongo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Tras una reflexión rápida, dejo la mochila y decido que, mientras espero, me voy a bañar. Es curioso porque, ahora, me parece una idea bastante estúpida... pero eso no ocurrió cuando escribí la lista de "Cosas por hacer antes de...".&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Puede ser absurdo hacer cosas que encuentras en una lista que escribiste hace ya una eternidad. Cuando eras joven y creías que haría todas esas cosas. Que tendrías la valentía para hacerlas.  Supongo que, si no la hubiese encontrado justo después de aquella consulta, habría terminado en alguna caja de recuerdos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Sin embargo, me la encontré el día en que todo cambió. Quien me habría dicho que unos datos escritos en un papel me harían tomar decisiones que nunca antes me atreví a tomar. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Me darían la libertad que no me había permitido tomar hasta ese momento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Meto los pies en el agua... está helada, lo que hace que me ría yo solo. Probablemente mis acompañantes piensen que no estoy muy cuerdo... o que soy de esos turistas del norte que soportan cualquier temperatura que sea un poco más elevada de las que hay en su país.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Cierro los ojos e introduzco la cabeza. Dejo que el agua empape cada instante, salgo, tomo aire y me vuelvo a introducir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Como quien se toma la licencia de hacer algo que no debiera, dejo que se escapen un par de lágrimas. Sólo dos. Me he propuesto desterrar todo atisbo de tristeza, ira o lamento ya que, probablemente, eso no va a solucionar nada. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Salgo del agua y me tapo con la toalla. Abro la mochila y saco el termo con chocolate bien caliente en su interior. Me recuerda a tardes de invierno en casa de mi abuela: aquellas en las que las conversaciones iban más allá del ahora. Trataban sobre el ayer y el mañana prometido. Sobre la visión del que cree en lo que no ve. Del que vive por Fe.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Esas que me dieron Vida. Gracias a esas tardes el ahora al que me enfrento no me parece tan dramático.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Entonces, observo como el sol comienza a hundirse en el horizonte. Me vienen a la cabeza miles de puestas de sol. Algunas acompañado: con aquellos a los que llamé amigos, los que lo fueron y los que lo son, aun a pesar de la distancia; con ella... lástima que el miedo nos llevase por diferentes caminos. Si ahora hubiese tenido que decidir, habría optado por arriesgar. Al fin y al cabo, cuando ya no te queda nada que perder, sólo puedes ganar. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Otras las pasé trabajando, estudiando o durmiendo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;En su momento, sólo fueron una puesta de sol más. Ahora, me gustaría volver a saborear cada una de ellas. Revivir esos momentos y dejar la indecisión, la costumbre, el sueño o la monotonía a un lado... &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Toco la arena con las manos y cierro los ojos.  Al final, lo que de verdad importa es con Quién has recorrido el camino. En qué Roca has depositado tu confianza. Porque sólo aquella que da amparo y esperanza, misericordia y gracia, es la que da certeza al que cree. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Cuando tienes los pies sobre ella, aunque haya habido momentos mejores y peores, sabes que el mañana deja de antojarse incierto. Que el ayer, aunque probablemente tenga cosas que mejorar, es el rastro del camino que recorriste a Su lado. Que los aciertos te hicieron sonreír y agradecer. Los desatinos, aprender y comprender que volver a levantarse es posible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Sin que me de cuenta, ha anochecido. Me tumbo, observo las estrellas y anhelo el día en que el Cielo se me antoje más cerca. Ese en el que unos datos escritos en un papel no te hagan huir de la realidad. En el que no haya nada que temer, ningún motivo por el que llorar ni lamentar. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p1"&gt;&lt;span class="s1"&gt;Dejo que mi mente divague e imagine. Me levanto, cojo la toalla y comienzo a salir de la playa. Entonces, como el que intuye que probablemente sea la última vez, vuelvo a meter los pies en la arena. Para, una vez más, sentirme vivo. Como en Casa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="p2"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-646655539722428821?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/646655539722428821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=646655539722428821&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/646655539722428821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/646655539722428821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2011/09/como-en-casa.html' title='Como en Casa'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-6123495058283773256</id><published>2011-05-26T15:11:00.005+02:00</published><updated>2011-05-26T16:09:21.202+02:00</updated><title type='text'>Esos que, de vez en cuando, deciden soñar juntos</title><content type='html'>&lt;i&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: normal; "&gt;&lt;i&gt;No todas las historias tratan sobre lo que o quien creemos que lo hacen. Las hay que son una excusa para hablarnos de otros, del ayer, del mañana, del hoy. Las hay que buscan mejorar la sociedad, plasmarla o criticarla. Luego están las que buscan liberar utopías, sueños, ideales...&lt;/i&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/i&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Así comienza nuestra historia: sin un quién definido. En ella, un primer plano de una mujer (&lt;i&gt;a la que llamaríamos señora, no por su estado civil, si no por la cantidad de canas que invaden su cabello... el tiempo y los conceptos cambian&lt;/i&gt;) que se encuentra haciendo una de las cosas que más le gusta: leer.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De fondo, en un segundo plano, se puede ver el ir y venir del más "pequeño" (&lt;i&gt;hay adjetivos que sobreviven al paso de los años&lt;/i&gt;) de la casa. El que acompañe dicho "paseo" con un gesto contrariado, y algún que otro farfulleo incomprensible, nos hace presuponer que se encuentra, ciertamente, aburrido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;En ese momento, la señora, con la paciencia que la experiencia otorga, le llama. Al tiempo que le invita a sentarse a su lado, una sonrisa se dibuja en sus labios. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mientras, vemos como, en un gesto harto repetido, deja el libro de color rosa, y desgastado por el tiempo, en la "mesita" más cercana. Sin darse cuenta, una foto se escapa de su interior y, como los años no pasan en vano, deja que sea el muchacho quien la recoja y observa su cara al ver la imagen, en la que se puede ver a un grupo de jóvenes vestidos al más puro estilo "retro": &lt;i&gt;Sí&lt;/i&gt;, le dice, &lt;i&gt;yo también fui joven. Sin arrugas y con una vida por delante.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Entonces, comienza la verdadera historia. Le habla de personas que, para él, sólo son "mayores". Sin embargo, para ella, son, fueron, mucho más que eso: amigos, la familia que le escogió. Aquellos entre los que pasó algunos de los mejores años de su vida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando hay mucho que contar, le dice, lo difícil es saber por dónde empezar. Por eso, generalmente, uno termina por dar "pincelazos". Contar algo de aquí y algo de allá....&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Le habla de tardes pintando que, realmente, eran una excusa más para pasar un rato juntos. De jueves a la luz de Su Palabra, compartiendo aquello que completa a la amistad: la FE. De noches jugando a fútbol, "operaciones bikini", baloncesto, volley, baseball... cualquier deporte era válido para hacer una buena pancarta. De "fiestas locas", de los Rebuenos, de paseos en limusina, de tardes en una residencia, de caminatas por la montaña, de noches a la luz de las estrellas, de tardes tirados en el césped de la iglesia, mañanas de sábado al sol, de canciones con "subidón"...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Como el que añora, le explica que hay palabras, como "¡Vamos!", "oy, oy, oy", "¡MÁXIMO!" o "Basta", que adquieren un sentido diferente entre aquellos que comparten más que tiempo, comparten momentos. Más que proyectos, comparten ilusiones. Esos que, de vez en cuando, deciden soñar juntos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Le explica que viajar siempre es especial, pero cuando vas en buena compañía es máximo. Porque hacer sopa en medio de una ciudad no queda tan raro; comerse un saltamontes es, cuanto menos, interesante; un coche averiado, parte de la aventura; que te despierten a horas poco apropiadas para cantarte, entrañable; bañarte en agua helada, parte del plan; y la música "indie", simplemente, esencial.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;La experiencia me ha mostrado&lt;/i&gt;, le dice, &lt;i&gt;que los amigos son esos a los que quieres como son. Por lo que son. Y el que sean tan diferentes es lo que les hace especiales. Imprescindibles. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Tras un breve silencio, con la curiosidad del que no conoce lo que fue, le pregunta por ellos. Entonces, ella baja la mirada y, recordando el ayer como si fuera hoy, le cuenta que los hubo de tres tipos: los primeros, los que estuvieron siempre: por ser hermanos o como hermanos.... Con esos compartió tanto que poco les quedaba por descubrir. Una cara, un comentario, un gesto, bastaban para comprender lo que se pasaba por la mente del otro. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los segundos, los que siempre estuvieron ahí pero que, sólo con el tiempo, supo verlos. Siempre lamentó no haberlos "encontrado" antes. Pero cada cosa tiene su tiempo. Y el conocerlos más tarde le ayudó a apreciarlos más. A comprender mejor por qué compartir su vida con ellos era lo que quería.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los terceros, fueron los últimos en llegar. Esos que pasaron a formar parte de su mundo sin que apenas se diese cuenta. Tanto es así, que llegó un momento en que le parecía raro pensar que no habían estado allí siempre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Hablar de cada uno de ellos&lt;/i&gt;, dice, s&lt;i&gt;ería imposible. Necesitaríamos dos cosas: Tú, ganas. Yo, tiempo&lt;/i&gt;. Porque los había que estaban cerca y otros, desgraciadamente, más lejos. Los había optimistas, perseverantes, tranquilos, amantes de la música, amantes de la libertad o del rosa. Fieles, sinceros, soñadores, idealistas, coherentes, trabajadores, que se "perdían por la boca", buenos, lentos y rápidos, valientes y atrevidos....&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Nos complementábamos...o eso creo. Eso me gusta creer. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Cuando la señora termina de hablar, el muchacho le mira y arquea la ceja. Aunque le parece entrañable lo que le ha contado, como indica su edad, se hace un poco el desinteresado, le sonríe y, al tiempo que se levanta, le da un beso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A medio camino entre ella y el frigorífico, que es su próximo objetivo, se gira y observa a la mujer que él siempre pensó que sólo había sido su abuela.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; Mientras la mira, v&lt;/span&gt;e como mira la foto y sonríe con una mezcla de ilusión y añoranza en su mirada. Entonces, la coloca en su lugar: la pág. 1586 de ese libro rosa. Apocalipsis 21.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ese lugar le permite recordar que el hoy que vive no es el siempre con el que soñaron. Porque ese siempre se encuentra entre calles de oro, niños que pastorean a animales variopintos, lobos que duermen con corderos, árboles de ¿pizzas?, coros celestiales, días sin sol y momentos eternos a los pies de Jesús, escuchando las Palabras de Vida del mejor Amigo que tuvieron. Que tienen. Que tendrán.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ese que les permitió, en un "de vez en cuando", soñar juntos. Que les permitirá volver a hacerlo. Pero en esa ocasión, será para siempre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-6123495058283773256?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/6123495058283773256/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=6123495058283773256&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/6123495058283773256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/6123495058283773256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2011/05/esos-que-de-vez-en-cuando-deciden-sonar.html' title='Esos que, de vez en cuando, deciden soñar juntos'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-8710613887027320545</id><published>2011-05-11T15:29:00.003+02:00</published><updated>2011-05-11T16:03:28.910+02:00</updated><title type='text'>Hoy será un buen día</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Hay días en los que a uno se le antoja que el salir de la cama y poner los pies en el suelo dará lugar a una serie de acontecimientos que, cuando vuelva a tal lugar, parecerán extraños. Como si de un sueño se tratase. Ajenos. Como si no fuesen parte de la experiencia. Sin embargo, para bien o para mal, lo son. Lo serán.&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;En consecuencia, cuando eso pasa, uno no sabe bien qué hacer. Como las opciones no son muchas y, generalmente, hay más obligaciones que expectativas, uno suele poner los pies donde toca: en el suelo. Y dar así inicio a un día que, podría ser, esté acompañado de dichos sucesos inesperados... y no siempre deseados.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Él, con la actitud del que repite día a día la misma acción, se levanta. Hoy, como excepción, saldrá a correr. Hay mañanas en las que la energía aumenta de forma inexplicable. Al volver a casa se siente tan bien que promete que mañana hará lo mismo. Sin embargo, una parte de él sabe que, como suele pasar, el sueño gane la batalla. Ya veremos. Eso es algo que solucionará su "yo" del futuro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras peinarse y afeitarse se mira en el espejo y sonríe. Hoy será un buen día. Eso espera.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El tiempo pasa rápido, como de costumbre. Como toca. Como hemos decidido que pase. Y, cuando menos lo espera, un mensaje: es ella.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Hay situaciones que posponemos por el miedo a lo que pasará cuando lleguen. En este caso, parece que el momento ha llegado.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Puntual, como de costumbre, llega al lugar acordado. Ella ya está allí y, en tan sólo 10 minutos, lo único que queda entre los dos son dos tazas medio llenas, una mesa y un doloroso silencio. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Levanta la vista y la mira. Cuando sus ojos se encuentran esboza una mueca acorde con la situación y vuelve a la posición en la que se encontraba al inicio de la frase. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Suspira y piensa que este momento es lo más parecido al silencio que se produce tras un accidente: sucede a lo inesperado. A lo indeseado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Se le ocurre pensar en cómo han llegado a ese punto e, irónicamente, sabe el por qué... pero no el cómo. Jamás pensó que escogerían ese camino... ellos no.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Supone que debería  decir algo, pero encontrar las palabras acertadas es difícil. Así que decide no decir nada y dejar que el silencio rellene cada espacio de ese momento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Entonces lamenta tenerla tan cerca y sentirla tan lejos. Piensa en cómo tendrán que repartirse todo aquello que tenían en común: ¿Quién se quedará con su sonrisa, esa que nada más verla, hacía que la ilusión surgiese de la nada, sin explicación previa? ¿O con su mirada, esa que cambiaba de color según la intensidad de los rayos de Sol?¿Qué harán con el recuerdo de tardes inolvidables hablando de cualquier cosa, compartiendo expectativas y sueños? ¿Dónde quedarán los proyectos y todos esos viajes que no hicieron y, parece, no harán? ¿Con quién compartirán gestos cómplices, fotos "cutres" o anécdotas absurdas?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Vuelve a mirarla y piensa que quizá aun están a tiempo... Ella, al ver la ilusión en su mirada, deja que una lágrima se escape y, sin hablar, le dice que es tarde: tarde para volverlo a intentar, para retroceder el camino que les distanció, para reparar todo aquello que no quisieron admitir que estaba estropeado. Sólo tarde.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella se levanta y le dice algo que él no termina de comprender. Por ello, se limita a esbozar una sonrisa un tanto forzada y dice una de esas frases que se esperan que acompañen éstos momentos. Aunque sean mentira. Supone que hay que decirlas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mientras la ve marcharse, deja de mantener la compostura. Deja de esperar lo que no debería haber esperado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;En dicho momento comprende que hay días en los que a uno se le antoja que salir de la cama y poner los pies en el suelo dará lugar a una serie de acontecimientos que, cuando vuelva a tal lugar, parecerán extraños. Como si de un sueño se tratase. Ajenos. Como si no fuesen parte de la experiencia. Sin embargo, para bien o para mal, lo son. Lo serán.&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre; "&gt; &lt;/span&gt;En consecuencia, cuando eso pasa, uno no sabe bien qué hacer. Como las opciones no son muchas y, generalmente, hay más obligaciones que expectativas, uno suele poner los pies donde toca: en el suelo. Y dar así inicio a un día que, podría ser, esté acompañado de dichos sucesos inesperados... y no siempre deseados.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-8710613887027320545?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/8710613887027320545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=8710613887027320545&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/8710613887027320545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/8710613887027320545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2011/05/hoy-sera-un-buen-dia.html' title='Hoy será un buen día'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-7351624561089399575</id><published>2011-04-20T18:53:00.003+02:00</published><updated>2011-04-20T19:23:31.254+02:00</updated><title type='text'>Sonríe, verás lo divertido que es ir desentonando con todo el mundo</title><content type='html'>Camina y sonríe. Como dijo un famoso humorista, va desentonando con todo el mundo. &lt;div&gt;Las razones que le llevan a esbozar tal gesto podrían ser muchas, pero en este momento es sólo una. Una de la que muchos se reirían o, como mínimo, le llamarían ingenua. Sin embargo, cuando se ha dado tal situación, ha tenido a bien sonreír y, sin pretensión de justificarse o convencer, hablar de Él y Su Amor. Intentar transmitir lo que ha sido en su vida, lo vivido... aunque está claro que hay ocasiones en las que lo esencial no se puede ver con ojos humanos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Siente que las certezas le llevan a tener esperanza. A amar más allá del ahora y valorar su vida en la medida que le corresponde: como un regalo. Como un don.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A veces se pregunta cómo llegó a ese punto: si siempre fue así, y por ello es consecuencia de una educación determinada, o si de verdad hubo un encuentro... la respuesta la encuentra en la experiencia. Ese sencillo momento en que se dio el comienzo de un nosotros. Momento en el que su Palabra pasó a ser Vida y libertad. Amor en estado puro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lamenta aquellos días en los que dejó lo importante para otro momento, y en un momento de confusión, creyó que urgente era igual a urgente. Sin embargo, agradece porque, aun a pesar del "despiste", Él siempre estuvo ahí, recordándole dónde se encontraba el verdadero equilibrio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por todo eso, sabe que habrá días mejores y peores. Pero que con Él a su lado no hay obstáculo demasiado grande ni pozo demasiado profundo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sin dudarlo, puede decir que &lt;b&gt;Él cambió su vida&lt;/b&gt;. Lo sigue haciendo cada día.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como consecuencia, simplemente sonríe. A la espera de ese día en que el futuro prometido pase a ser presente. Cuando las calles sean de oro y no haya necesidad de sol. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-7351624561089399575?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/7351624561089399575/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=7351624561089399575&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/7351624561089399575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/7351624561089399575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2011/04/sonrie-veras-lo-divertido-que-es-ir.html' title='Sonríe, verás lo divertido que es ir desentonando con todo el mundo'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-4022216154624613698</id><published>2010-11-11T17:42:00.003+01:00</published><updated>2010-11-11T18:10:29.448+01:00</updated><title type='text'>Historias</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/TNwjbAWMc3I/AAAAAAAAAEM/O0YylBXDWIQ/s1600/Cute_old_couple_by_Gurbz.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 306px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/TNwjbAWMc3I/AAAAAAAAAEM/O0YylBXDWIQ/s320/Cute_old_couple_by_Gurbz.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5538340588615398258" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Hay muchas "historias de amor". Sin embargo, la mayoría se centran en el inicio. Probablemente porque es "lo más fácil": momento lleno de emociones y explosión de sentimientos.&lt;/i&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;De esa manera, sin querer, terminamos por olvidarnos de las reales, las verdaderas "historias de amor". Aquellas que se construyen en el día a día. Las de esos que, aun y a pesar del paso del tiempo, siguen amándose contra todo pronóstico y moda. Aquellos que saben afrontar cada nueva etapa de la mano con la seguridad que aportan las certezas. Esos que tienen presente que 1+1=3, porque con Cristo una pareja es mucho más que sólo dos: es encontrar a el complemento idóneo, compañer@ de trayecto, viaje y esperanza.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;De forma especial, me gustaría dedicar esta "historieta" a una de esas parejas que me ha hecho ver que éstas historias son posibles. Aun a la distancia, me muestran que amar al otro es dar si esperar nada a cambio. :)&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;------------------------&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre; font-style: italic; "&gt; &lt;/span&gt;Antonio Machado dijo que "el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer". A él le encantaba dicho poeta, razón por la que solía repetir muchas de las frases dichas por el mismo. Ella, en este preciso momento, sólo recuerda ésta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Se encuentra frente al cristal y, al otro lado del mismo, las gotas chocan contra la ventana intentando desafiar al transparente material. En el lado opuesto, deja escapar una lágrima y mira al suelo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Tocan la puerta. Ya es la hora.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Con paso lento se dirige a la puerta y le abraza. Le recuerda tanto a él que le parece poder revivir el principio: las primeras impresiones, conversaciones y sueños. Cómo le ilusionaba el mero hecho de pasar unos pocos minutos a su lado. El poder intercambiar ideas e ideales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Le sonríe y se agarra de su brazo. Justo en ese instante, unos repiqueteantes pasitos hacen que por el alargado pasillo aparezca un pequeño "diminuto" (como le gusta llamarle).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Le coge en brazos, aunque sabe que no debe. Sin embargo, no puede resistirse. Hay cosas que bien merecen algún que otro dolor de espalda.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Camina por el pasillo y, las fotos que se encuentran en él, le permiten asegurar que fue verdad: fotos de una boda en B&amp;amp;N, de bebés con vestiditos ya pasados de moda... todas hablan de lo que fue y, desgraciadamente, se quedan cortas. Los mejores momentos se encuentran, únicamente, en el recuerdo. Plasmarlos es difícil.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Al cruzar la puerta, que se halla al final del pasillo, sabe que cuando vuelva ya nada será como antes. Sinceramente, nunca ha tenido miedo de tales momentos. Aunque eso no quita que, en ocasiones, le costase dar el primer paso (supone que por tener siempre presente la posibilidad de que algo podría fallar).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Sin embargo, echando la vista atrás, da fe de que tales riesgos merecieron la pena.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Suspira y comienza a echar de menos las mañanas compartidas a la luz de Su Palabra, aquellas en las que 2 implicaban 3. Echa de menos sus abrazos y el aroma que los acompañaba; observarle y ver su mirada perdida que, sin previo aviso, se encontraba con la suya y daba lugar al nacimiento de una sonrisa; escuchar alguna nota perdida de su voz o un razonamiento que, sabía de ante mano, iba a perder...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;El sonido del motor le hace volver a la realidad. Ya casi han llegado y, ante ella, el edificio se le antoja triste a la vez que funcional. Evitando el miedo de aquellos que no saben qué esperar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Allí le ve por última vez. Ya no es él. Sólo una parte de lo que fue.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;A modo de despedida, besa su frente y coge su mano, rememorando el último paseo. Mientras, deja que una lágrima se deslice por si mejilla y sonríe. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Muchos dirían que está loca, que tiene la esperanza del que ya no le queda nada más que eso. Sin embargo, posee la certeza de que no es la última vez que sentirá su piel.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Sabe que, en un día no muy lejano, volverá a abrazarle. Volverá a escuchar su voz. Volverá a observar su mirada perdida y a disfrutar de eternos paseos en Su Presencia. Sabe que habrá eternas mañanas compartidas, esta vez, en la luz de Cristo, en las que dos serán tres... pero para siempre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;----------------------------&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Porque las verdaderas historias, como vosotros ("titos") me habéis enseñado, no se escriben en papel. Son aquellas que se viven a los pies de Cristo y con Cristo en ellas&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-4022216154624613698?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/4022216154624613698/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=4022216154624613698&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/4022216154624613698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/4022216154624613698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2010/11/historias.html' title='Historias'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/TNwjbAWMc3I/AAAAAAAAAEM/O0YylBXDWIQ/s72-c/Cute_old_couple_by_Gurbz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-4626313554537616776</id><published>2010-05-24T18:10:00.003+02:00</published><updated>2010-05-24T18:22:43.868+02:00</updated><title type='text'>Volando</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;               Nuestra historia comienza en la sala de espera de un aeropuerto cualquiera. Uno de esos lugares en los que uno observa lo y los que hay a su alrededor. Lo interesante del asunto es que, como la mayoría de viajeros hacen lo mismo, uno, sin querer,  entra en un juego de miradas: miras a tu alrededor hasta que te encuentras con otros ojos y, tras un intento de comunicación fallido, las miradas se esquivan y siguen con la tarea que les concierne. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;             Volviendo a lo nuestro, estamos en una sala de espera de un aeropuerto cualquiera. Allí se encuentra un joven a la espera de su vuelo que, por desgracia, va con retraso. Sin darse cuenta, entra en el juego de miradas del que hablábamos. Se rie para sus adentros porque, sin duda, un aeropuerto da mucho juego. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Unas cuantas miradas esquivadas después, la ve a ella. Diferente a los demás, se encuentra frente a una ventana. Eso despierta su curiosidad, y decide observarla.... &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;               La muchacha de la ventana, que es como la llamaremos a partir de ahora, se encuentra mirando sin ver. Sus pensamientos, en uno de esos momentos de abstracción, se encuentran en un ayer que parece lejano... aunque, sin dudarlo, diría que le parece que fue ayer. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;              Por eso, de repente, esboza una sonrisa. ¿Qué ocurre? Que le parece &lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;sentir&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; el agua de una gran piscina en una calurosa mañana de verano, la brisa marina en una tarde de sábado cualquiera (tiene que admitirlo, en el fondo, los paseos le gustaban más de lo que solía admitir) o la comodidad de una siesta en la barriga del “tito”. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Le parecen  &lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;escuchar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; melodías de canciones (inventadas y reales) de viajes en coche, el ruido del agua procedente de unas cataratas o el sonido de una viola, no siempre afinada, como música acompañante a sus deberes. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Cree poder recordar todos &lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:verdana;"&gt;viajes&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; que ha realizado... no son muchos, pero sí llenos de sentido. Tanto aquellos en los que pudo disfrutar del arte humano, como en los que disfrutó del divino. Viajes en los que pudo sentirse afortunada, pudo amar, en algunos comer más de la cuenta, conocer las diversas culturas y ver los diferentes paisajes... &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tiene claro que no podrá olvidar el puente de un tal Carlos, un museo en cuyas habitaciones podías perderte y no encontrar la salida, un Disneyland, pasta y amigos, un chapuzón en Iguazú y un paseo por la selva...&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;           Se rie para sus adentros. ¿Por qué? Porque muchos podrían creer que lo que le trae buenos recuerdos son cosas, viajes... lo que la mayoría piensa erróneamente que trae la &lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;felicidad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. Pero no es este el caso. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;              El sabor de su vida son y han sido las personas: Empezando por la &lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:verdana;"&gt;familia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, aquellos a los que te unen más que lazos de sangre... (empezando por una madre ejemplar, cuyo cariño, constancia y apoyo es difícil de encontrar en otros lugares hasta un pequeño que te roba el corazón con sus besos). &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Contar todas las experiencias vividas en dicho entorno es difícil, porque, ¿Quién podría describir el sabor de una comida/bebida nueva o de una ensalada bien aliñada?, ¿Quién podría repetir, palabra a palabra, una conversación en la que uno más que escuchar aprende de la vida, del pasado, de certezas y de esperanzas?, ¿Quién podría decirte cómo se puede enseñar que más vale dar que recibir sin una sola palabra?, ¿O cómo repetir todas las palabras de consejo escuchadas, relatar tardes eternas de juegos o explicar correctamente cómo hacer un belén en el que todos tienen un lugar?. Sin duda, no hay nada comparable. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;            Luego están los &lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;amigos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. En su caso las amigas. La familia que uno escoge. Aquellas que ríen sus alegrías, lloran sus tristezas y te guiñan el ojo a la vez que te ayudan a seguir adelante. Si tuviese que describirlas, esenciales sería la palabra. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;         El joven, que sigue intrigado y, sin darse cuenta, vuelve con la mirada, una y otra vez, a observar a la misteriosa muchacha ve que de repente ésta se gira y sonríe. No es a él, pero le parece que ese gesto transmite más que alegría. Transmite certeza. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;             Lo que sucede es que la muchacha, a pesar de lo que muchos crean o puedan pensar, es de los sabios que saben lo que de verdad importa. Esa es la razón de que lo primero en su vida sea &lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:verdana;"&gt;Él&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. Aquél que convierte las debilidades en fortalezas, los problemas en oportunidades, las esperanzas en realidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No le cabe duda de que el verdadero regalo ha sido conocerle a Él. Que gracias a eso, su vida ha tenido un sentido real y que, aunque en ocasiones parecía que le podían más unos trapillos, tiene muy claro su orden de prioridades. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;        Se levanta, ya que el destino de todo el que se encuentra en una sala de espera de un aeropuerto es montarse en un avión. Una vez dentro del mismo, cuál será el asombro del joven al ver que la misteriosa muchacha es su compañera de asiento.     &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Debido a su naturaleza curiosa y una pizca de extroversión, no puede más que preguntarle acerca de sus pensamientos. De lo que pasaba por su cabeza. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;              Ella sonríe y, con los ojos brillantes por la emoción, le habla del ayer, del hoy y, sobretodo, del mañana. De cómo una cruz se convirtió en símbolo de libertad. De un lugar en el que el cordero y el lobo pasearán juntos, en el que ya no habrá más muerte, ni más dolor. Lugar en el que el gozo y la alegría serán la respuesta a la certeza de los que esperaron.      &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-4626313554537616776?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/4626313554537616776/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=4626313554537616776&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/4626313554537616776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/4626313554537616776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2010/05/volando.html' title='Volando'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-2541772904380103474</id><published>2009-11-30T21:42:00.002+01:00</published><updated>2009-12-01T14:05:41.716+01:00</updated><title type='text'>De autobuses, esperas y viajes</title><content type='html'>Se coloca bien la mochila y mira hacia el autobús. Es la primera vez que lo pierde y lo cierto es que le sabe mal, más que nada, por el frío que anticipa que va a pasar.&lt;br /&gt;Esboza un gesto de duda a la vez que se toca la barba. Nunca la había tenido tan frondosa, piensa. Consecuencia de retos personales, se está ahorrando dinero en cuchillas y ganando más de un comentario en una conocida red social. Objetivo conseguido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya no tiene prisa, se dirije a la parada con lentitud. Dado el frío que hace y que el banco de la parada es de metal, sentarse no le parece la mejor opción, así que se queda tal y como está. De pie.&lt;br /&gt;Anticipándose a una larga espera, decide observar todo aquello que pueda encontrar a su alrededor y, lo primero que se encuentra es una mujer con sus hijos, todos ellos bajo capas de ropa. Le parece gracioso el aspecto que tienen. Vamos, más o menos el que él debe tener en ese momento (y si, además, le añades el irregular vello facial...)&lt;br /&gt;Sin darse cuenta, comienza a divagar. Entre pensamientos, valoraciones y cosas por hacer, llega, sin buscarlo, al hogar.&lt;br /&gt;Cuando uno está en otro país, lejos de casa, las perspectivas cambian. Eso es algo que sabe bien, ya que, quien le conoce, te dirá que es un "alma libre". Los que le conocen menos dirán que lo que ocurre es que es un despreocupado. La realidad es que en su interior está el deseo de libertad de los soñadores, la sana ignorancia de los idealistas y la grata esperanza de los que creen.&lt;br /&gt;Por eso, no son los lugares los que le atan. Son, aunque le cueste admitirlo, las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablábamos de perspectivas y, ahora, de personas. Desgraciadamente (o "agraciadamente", según se mire), la distancia hace de los amigos, verdaderos amigos. De los conocidos, poco más que eso. De la familia, un lugar que apreciar de verdad. Hace que dejemos de lado los híbridos y las pretensiones de los que aparentan ser y no son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llegada del autobús le hace volver a la realidad. Al subir en él, tan diferente de los autobuses rojos de su país, la muchacha que está en la tercera fila a la derecha le ve sonreír y no lo entiende. Lo que ella no sabe es que ese autobús a él le evoca recuerdos del pasado. Le trae a la memoria un viaje lleno de momentos, aun cree poder revivirlos: saborear nuddles, sentir el aroma del mar, los baches del camino... Definitivamente, la muchacha de la tercera fila a la derecha no podría entenderlo. Tendría que haberlo vivido o, por lo menos, haberlo escuchado.&lt;br /&gt;Se sienta y, sin darse cuenta, se encuentra preguntándose si se arrepiente de haber decidido "volar" tan pronto. Y es que hay muchas cosas que echa de menos. Curiosamente las que creía que menos problema le supondría no tener: viernes en el hall de un internado - iglesia, sábados al sol del Levante decidiendo qué hacer. Discusiones interminables, tardes en casa de "pinky", el escuchar niños en casa, las deliciosas comidas de mamá, las conversaciones con papá...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, y al contrario de lo que pueda parecer, se siente bendecido. Hay quien dice que los caminos del Señor son inescrutables. Para él, más que nada, se le antojan una aventura. Tal vez sea porque es de los locos que abren caminos que luego recorren los sabios... aunque, más bien, él prefiere pensar que es de los sabios que abren caminos aferrados de la mano de su Maestro.&lt;br /&gt;Es verdad que extraña momentos, personas, lugares... Sin embargo, como dice una vieja canción, la amistad no se resiente por la distancia cuando Cristo es el centro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya ha llegado a su parada y, como indica la lógica, baja del autobús. Hoy, piensa, va a ser un buen día, porque el pasado, el presente y el futuro con Cristo suponen buen pronóstico.&lt;br /&gt;No sin problemas, si no con confianza y, en consecuencia, llenos de esperanza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-2541772904380103474?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/2541772904380103474/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=2541772904380103474&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/2541772904380103474'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/2541772904380103474'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2009/11/de-autobuses-esperas-y-viajes.html' title='De autobuses, esperas y viajes'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-593403974127830485</id><published>2009-09-04T01:42:00.005+02:00</published><updated>2009-09-04T01:59:24.019+02:00</updated><title type='text'>Hoy podría haber sido un día cualquiera</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;       &lt;span style="font-weight: bold;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:78%;" &gt;Amigos hay muchos y muy variados. Cada uno de ellos nos aporta algo nuevo y diferente. Es más, si uno se fija bien, en ocasiones los encuentra en lugares insospechados. Sorpresas de la vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:78%;" &gt;Lo que tienen en cumún es que, esos aportes, así como ellos mismos, son siempre valiosos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:78%;" &gt;Esa es la razón de que esta historieta se la dedique a un amigo que, desde playas paradisiacas (que probablemente tengan sirenas, porque inspiran a más de uno... o,  por lo menos,  eso me dijo ;) ), me animó a seguir escribiendo. (Gracias)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         Hoy podría haber sido un día cualquiera: la música de fondo, procedente de un nuevísimo iPod nano, la habría acompañado hasta la estación de metro. Una vez allí, habría adecuado el volumen al entorno. Que nada altere ese estado de… ¿normalidad?¿rutina? Dejémoslo en que nadie altere ese estado.&lt;br /&gt;Hoy podría haber sido un día cualquiera pero, por desgracia, no ha sido así. Todo por culpa de esa estúpida red social llamada Facebook, piensa para sí misma.&lt;br /&gt;        Es curioso cómo el Ser Humano, desde los inicios de nuestra historia, se ha especializado en echar la culpa a otros. Al parecer, creemos que eso es más práctico que resolver los problemas que nosotros mismos originamos. Tal vez sería más práctico pedir ayuda o, por lo menos, aceptarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Sea como sea, sigue pensado que la responsabilidad de este irregular comienzo del día la tiene esa maravillosa forma de encontrar viejos amigos. Si no hubiese aceptado esa “solicitud de amistad”…&lt;br /&gt;El amigo en cuestión era uno de esos que, en el pasado, fue Amigo. Con mayúsculas y sin ningún añadido. Simplemente amigo.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;              Curiosamente, hijos de dos viejas amigas, nacieron el mismo día, el mismo mes y el mismo año. Como es de esperar, crecieron juntos y compartieron primeras experiencias (mocos, “cole”, playa… y un largo etc), aventuras (conseguir el bote de nutella que sus madres escondían con tanto ahínco, entre ellas) y sueños (escalar el Everest y descubrir a qué huelen las nubes, viajar por el mundo entero, a ser posible en 80 días, como Willy Fogg…)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los mayores, preocupados, aguardaban a la adolescencia. Tal vez porque temían la explosión de hormonas o, a lo mejor, simplemente era el miedo a lo desconocido. Lo cierto es que estos mediadores químicos se comportaron mejor de lo que cabría esperar. En cuanto a ellos, a los personajes en cuestión, siguieron como hasta el momento. Inseparables. Él no la veía como una chica ni ella como un chico. Ellos eran, simple y llanamente, amigos. Inseparables e irremplazables. O, por lo menos, eso era lo que pensaban…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         Probablemente sea eso por lo que le cause tal malestar las “inocentes” preguntas que él le hizo el día anterior. Sabía que las había hecho con el cariño del que fue amigo, del que compartió más que tiempo. Pero, aún así, ¿Cómo se había atrevido?&lt;br /&gt;Si Facebook no tuviese “chat”, sólo amables (y alegres) comentarios.&lt;br /&gt;En uno de esos nunca le hubiese dicho: “¿Qué te ha pasado?” ,  “¿Tu vida cumple las expectativas que tenías cuando todavía éramos inseparables?” o un simple, “¿Eres tan feliz como creías que serías?”.&lt;br /&gt;               Es cierto que ella no era la de antes, pero él tampoco, piensa ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hay quien dice que todas las amistades tienen un punto de inflexión. Según tales teorías, a partir de ese punto en el que la amistad habría alcanzado un máximo, ésta comienza a decrecer. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sin embargo, lo suyo fue como un batacazo. ¿Origen? La universidad. Tan absortos en memorizar conocimientos, que no aprenderlos, se olvidaron de cuidar lo más valioso. El resto lo hizo la distancia y la falta de horas de charla + el exceso de horas de siesta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El tiempo pasó… siguió pasando… y llegaron al punto de tener que reencontrarse por un medio que despersonaliza y hace que te sientas, más que nunca, parte de una gran masa de gente que hace lo mismo que tú. Menos mal que el fin del mismo supone algo positivo. Creo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Ese “¿Cumples las expectativas...?”, que suena tan inocente, es la razón de que su día no haya comenzado como era de esperar.&lt;br /&gt;A lo mejor es porque entre sus expectativas no estaba la de que lo único que compartiría con su esposo sería una casa con muchos muebles, comidas en silencio y algún que otro monosílabo.&lt;br /&gt;Tampoco lo de ir a trabajar en metro. Y menos para meterse en un cubículo, que está dentro de un piso y éste, a su vez, dentro de un edificio demasiado gris para su gusto. Hubiese preferido ir andando y que su lugar de trabajo hubiese sido un poco más… original.&lt;br /&gt;No esperaba dejar de soñar sueños de verdad para soñar con cosas, y aún así un día lo hizo. Eso sí, tiene unos cuadros que ya quisieran muchos… (y eso que no te ha mencionado su colección de libros)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;           Sin embargo, aún conserva cierto “optimismo”, por lo que decide decantarse por la idea de que no está tan mal. Que lo que los niños esperan de su vida es irreal. Al fin y al cabo, lo único que ha hecho ella ha sido madurar. Eso implica cambios y, entre ellos, el de la forma de pensar. Es lo “normal”, ¿No?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Tras tanta tontería, se centra en lo que toca. Aun quedan unas cuantas paradas, así que se coloca los cascos tranquilamente y adecua el volumen al entorno. Que nada altere ese estado de… ¿normalidad?¿rutina? Dejémoslo en que nadie altere ese estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Y tú, en este momento&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt; ¿cumplirías tus expectativas o, simplemente, las has cambiado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-593403974127830485?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/593403974127830485/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=593403974127830485&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/593403974127830485'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/593403974127830485'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2009/09/hoy-podria-haber-sido-un-dia-cualquiera.html' title='Hoy podría haber sido un día cualquiera'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-2672882304995567989</id><published>2009-05-07T21:58:00.003+02:00</published><updated>2009-05-08T09:24:26.456+02:00</updated><title type='text'>That's my King!!!</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;span lang="0" style="COLOR: #000000; BACKGROUND-COLOR: rgb(255,255,255)font-size:85%;"  back="#ffffff" family="SANSSERIF"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;span lang="0" style="COLOR: #000000; BACKGROUND-COLOR: rgb(255,255,255)font-family:georgia;font-size:85%;"   back="#ffffff" family="SANSSERIF"&gt;&lt;i&gt;Hoy ha sido uno de esos días en los que todo parece que va al revés. En los que parece que nada va a ir como tú esperabas. Así, con esto en mente, me he encontrado con este vídeo...&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;span lang="0" style="COLOR: #000000; BACKGROUND-COLOR: rgb(255,255,255)font-family:georgia;font-size:85%;"   back="#ffffff" family="SANSSERIF"&gt;&lt;i&gt;Entonces, me he dado cuenta de que, muy a menudo, no soy consciente de lo que realmente tengo. De que tengo un Rey con el que nada, NADA, va al revés. Porque Él le da el verdadero sentido a mi vida.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span lang="0" style="COLOR: #000000; BACKGROUND-COLOR: rgb(255,255,255)font-size:85%;"  back="#ffffff" family="SANSSERIF"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span lang="0" style="COLOR: #000000; BACKGROUND-COLOR: rgb(255,255,255)font-family:georgia;font-size:85%;"   back="#ffffff" family="SANSSERIF"&gt;&lt;i&gt;The late Dr. S. M. Lockeridge, a pastor from San Diego, California&lt;br /&gt;said these words in a sermon in Detroit in 1976:&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span lang="0" style="COLOR: #000000; BACKGROUND-COLOR: rgb(255,255,255)font-family:georgia;font-size:85%;"   back="#ffffff" family="SANSSERIF"&gt;&lt;i&gt;(siento no haberlo traducido... podéis hacerlo en el traductor google si no lo entendéis...)&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span lang="0" style="COLOR: #000000; BACKGROUND-COLOR: rgb(255,255,255)font-family:georgia;font-size:85%;"   back="#ffffff" family="SANSSERIF"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/yzqTFNfeDnE&amp;amp;hl=" fs="1&amp;amp;rel=" border="1" width="580" height="360" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="0" style="COLOR: #000000; BACKGROUND-COLOR: rgb(255,255,255)font-size:85%;"  back="#ffffff" family="SANSSERIF"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;span lang="0" style="COLOR: #000000; BACKGROUND-COLOR: rgb(255,255,255)font-family:georgia;font-size:85%;"   back="#ffffff" family="SANSSERIF"&gt;"My King was born King. The Bible says He's a Seven Way King. He's the King of the Jews - that's an Ethnic King. He's the King of Israel - that's a National King. He's the King of righteousness. He's the King of the ages. He's the King of Heaven. He's the King of glory. He's the King of kings and He is the Lord of lords. Now that's my King.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Well, I wonder if you know Him. Do you know Him? Don't try to mislead me. Do you know my King? David said the Heavens declare the glory of God, and the firmament shows His handiwork. My King is the only one of whom there are no means of measure that can define His limitless love. No far seeing telescope can bring into visibility the coastline of the shore of His supplies. No barriers can hinder Him from pouring out His blessing.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He's enduringly strong. He's entirely sincere. He's eternally steadfast. He's immortally graceful. He's imperially powerful. He's impartially merciful. That's my King. He's God's Son. He's the sinner's saviour. He's the centerpiece of civilization. He stands alone in Himself. He's honest. He's unique. He's unparalleled. He's unprecedented. He's supreme. He's pre-eminent. He's the grandest idea in literature. He's the highest personality in philosophy. He's the supreme problem in higher criticism. He's the fundamental doctrine of historic theology. He's the carnal necessity of spiritual religion. That's my King.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He's the miracle of the age. He's the superlative of everything good that you choose to call Him. He's the only one able to supply all our needs simultaneously. He supplies strength for the weak. He's available for the tempted and the tried. He sympathizes and He saves. He's the Almighty God who guides and keeps all his people. He heals the sick. He cleanses the lepers. He forgives sinners. He discharged debtors. He delivers the captives. He defends the feeble. He blesses the young. He serves the unfortunate. He regards the aged. He rewards the diligent and He beautifies the meek. That's my King.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Do you know Him? Well, my King is a King of knowledge. He's the wellspring of wisdom. He's the doorway of deliverance. He's the pathway of peace. He's the roadway of righteousness. He's the highway of holiness. He's the gateway of glory. He's the master of the mighty. He's the captain of the conquerors. He's the head of the heroes. He's the leader of the legislatures. He's the overseer of the overcomers. He's the governor of governors. He's the prince of princes. He's the King of kings and He's the Lord of lords. That's my King.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;His office is manifold. His promise is sure. His light is matchless. His goodness is limitless. His mercy is everlasting. His love never changes. His Word is enough. His grace is sufficient. His reign is righteous. His yoke is easy and His burden is light. I wish I could describe Him to you . . . but He's indescribable. That's my King. He's incomprehensible, He's invincible, and He is irresistible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I'm coming to tell you this, that the heavens of heavens can't contain Him, let alone some man explain Him. You can't get Him out of your mind. You can't get Him off of your hands. You can't outlive Him and you can't live without Him. The Pharisees couldn't stand Him, but they found out they couldn't stop Him. Pilate couldn't find any fault in Him. The witnesses couldn't get their testimonies to agree about Him. Herod couldn't kill Him. Death couldn't handle Him and the grave couldn't hold Him. That's my King.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He always has been and He always will be. I'm talking about the fact that He had no predecessor and He'll have no successor. There's nobody before Him and there'll be nobody after Him. You can't impeach Him and He's not going to resign. That's my King! That's my King!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Thine is the kingdom and the power and the glory. Well, all the power belongs to my King. We're around here talking about black power and white power and green power, but in the end all that matters is God's power. Thine is the power. Yeah. And the glory. We try to get prestige and honor and glory for ourselves, but the glory is all His. Yes. Thine is the Kingdom and the power and glory, forever and ever and ever and ever. How long is that? Forever and ever and ever and ever. . . And when you get through with all of the ever's, then . . .Amen!"&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-2672882304995567989?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://en.wikipedia.org/wiki/S._M._Lockridge' title='That&apos;s my King!!!'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/2672882304995567989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=2672882304995567989&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/2672882304995567989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/2672882304995567989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2009/05/thats-my-king.html' title='That&apos;s my King!!!'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-3216100953383762976</id><published>2009-03-20T10:03:00.004+01:00</published><updated>2009-03-20T10:11:00.896+01:00</updated><title type='text'>No existen palabras</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/ScNc6UAk6LI/AAAAAAAAADs/f1K7NRWbpTA/s1600-h/Ainhoa_II_by_soniadora.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/ScNc6UAk6LI/AAAAAAAAADs/f1K7NRWbpTA/s200/Ainhoa_II_by_soniadora.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5315194142100613298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Segunda de las "historietas" que he encontrado en el "baúl de los recuerdos" de mi ordenador. Parece que, al final, se les coge cariño y a una no le queda más que colgarlas :P&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En ese momento se dio cuenta de que todo lo que había esperado, deseado, imaginado era poco. Que para expresar la majestuosidad y grandeza de lo que se presentaba ante sus ojos simplemente no existían palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había sido una persona normal. Hasta que lo conoció a Él. Entonces su vida dio un giro inesperado, y no volvió a ser nunca más la misma persona.&lt;br /&gt;Lo cierto es que siempre había sabido de su existencia. Su relación había sido como la de aquellos que se saludan al verse por la calle, pero que nunca han cruzado más de dos palabras.&lt;br /&gt;Sin embargo, y por diferentes circunstancias de la vida, un día alguien vino a su casa y se lo presentó. Le contó cosas de Él que ella ni habría imaginado.&lt;br /&gt;Poco a poco le fue conociendo más. Estrechando su relación con Él y  aumentando su fe.&lt;br /&gt;Sus amigos decían que ya no era igual que antes. Que ahora sus ojos brillaban  y la esperanza se dibujaba en su rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron dificultades. Lo cierto es que tuvo que dejar muchas cosas por Él. Incluso, muchos de los que ella más quería, le dejaron de lado. Pensaron que se había vuelto loca y que todo lo que Él significaba para ella, todo lo que creía, no era más que un absurdo.&lt;br /&gt;Aun así, se mantuvo fiel. Siguió junto a Él, sabiendo que todo lo que ella le diese sería poco, porque Él la amó tanto que dio su vida por ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin, llegó el día en el que su esperanza se cumplió. Vio el rostro avergonzado y triste de todos aquellos que habían creído que dicha esperanza no era más que un cuento. Vio las sonrisas de niños expectantes de conocer a su Padre.&lt;br /&gt;Entonces, pudo confirmar que sabía en Quien había creído. Y mientras Él le abrazaba, se dio cuenta de que todo lo que había esperado, deseado, imaginado era poco. Que para expresar la majestuosidad y grandeza de lo que se presentaba ante sus ojos simplemente no existían palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Vengo pronto!, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno, según sea su obra” Apocalipsis 22:12&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-3216100953383762976?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/3216100953383762976/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=3216100953383762976&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/3216100953383762976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/3216100953383762976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2009/03/no-existen-palabras.html' title='No existen palabras'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/ScNc6UAk6LI/AAAAAAAAADs/f1K7NRWbpTA/s72-c/Ainhoa_II_by_soniadora.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-8806710240752747380</id><published>2009-03-20T09:52:00.003+01:00</published><updated>2009-03-20T10:00:43.161+01:00</updated><title type='text'>ReEncuentros</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/ScNat-A8fBI/AAAAAAAAADk/p4ApGoV2Kg8/s1600-h/index_image.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 162px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/ScNat-A8fBI/AAAAAAAAADk/p4ApGoV2Kg8/s320/index_image.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5315191731014892562" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Rebuscando por los archivos de mi ordenador me he encontrado algo que escribí hace tres años. Me ha parecido interesante colgarlo, por llevar una parte de mí y de mi compañera la viola, con la que he compartido tantos ratos... y momentos.&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;  &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;Hoy me he reencontrado con mi viola. Eso, para algunos, no dirá nada. Carecerá del interés que les haría seguir leyendo. Otros, simplemente, leerán por curiosidad. Por mero aburrimiento. Otros ni siquiera comenzarán a leerlo. Y, tal vez, habrá unos últimos que ni tan solo verán que hay algo escrito.&lt;br /&gt;Por esa razón, escribo para mí. Sin esperar que nadie vea en este conjunto de letras una inspiración, o algo que admirar.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;Hoy me he reencontrado con mi viola. Y, como buena compañera, ha escuchado todo lo que tenía que decirle.&lt;br /&gt;Le he hablado acerca de una niñez feliz. De tardes jugando, cabañas imaginarias.&lt;br /&gt;Le he hablado del principio, cuando todo queda lejos y parece prácticamente imposible. Y del final, cuando lo que quedan son recuerdos. Cosas que pasaron. Huellas en el corazón.&lt;br /&gt;Le he hablado de personas. De gente que está y estuvo ahí. De los que me hicieron soñar, ver más allá. De los que me enseñaron más de lo que nunca podré percibir. De los que me amaron incondicionalmente, esos, los amigos. De los que compartieron interminables ratos conmigo. De los que me hicieron reir y llorar.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;Le he hablado de promesas. Algunas rotas, otras olvidadas y, unas pocas, realizadas.&lt;br /&gt;Le he hablado sobre el mundo que he visto. Sobre riqueza y diversión, pobreza y generosidad. Sobre un mundo loco, en el que todo está al revés.&lt;br /&gt;Le he hablado sobre el amor. Aquel que nos da nuestra familia, incondicional y perpetuo. Sobre el interesado. Sobre lo que se cree que es amor, pero termina siendo tan solo pasión o un sucedáneo de esta.&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;Le he hablado sobre etapas superadas. Recordándole nuestro tiempo juntas. Desde el momento en el que la cogí por primera vez, hasta ahora. Sobre como hemos crecido, y eso ha traído cambios. Algunos buenos, otros no tanto.&lt;br /&gt;Le he hablado sobre miedos, pesares, cosas que quedarán ahí. Momentos vergonzosos, quizá por ello graciosos.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;Le he hablado sobre un Padre Amante que he ido conociendo a lo largo de estos años. Sobre sus bendiciones, su amor incomprensible, su grandeza.&lt;br /&gt;Tantas cosas había que contar, que el tiempo dejo de pasar. Los recuerdos dejaron de ser recuerdos y se tornaron realidad. Y entre reflejos del ayer, y sueños del mañana nos quedamos dormidas. Soñando con un mañana mejor. Con el día en el que el tiempo dejará de pasar. Cuando las fronteras sean puentes. Cuando el amor de aquel Padre sea lo único que nos quede por comprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ayúdanos a contar nuestros días de manera que traigan sabiduría a nuestro corazón" Salmos 90:12&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-8806710240752747380?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/8806710240752747380/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=8806710240752747380&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/8806710240752747380'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/8806710240752747380'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2009/03/reencuentros.html' title='ReEncuentros'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/ScNat-A8fBI/AAAAAAAAADk/p4ApGoV2Kg8/s72-c/index_image.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-652228874288606760</id><published>2009-03-15T23:10:00.004+01:00</published><updated>2009-03-16T10:17:10.106+01:00</updated><title type='text'>29 de febrero</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1" style="margin-left:0cm;mso-add-space:auto;text-indent: 0cm"&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpFirst" style="margin-left:0cm;mso-add-space:auto; text-indent:0cm"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Lanza una mirada al infinito, al tiempo que acaricia la foto que tiene en sus manos. En ella hay una imagen, en blanco y negro, de una joven pareja. Él, moreno y alto, con mirada profunda y segura. Ella, con ojos risueños y sonrisa disimulada.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="margin-left:0cm;mso-add-space:auto; text-indent:0cm"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Se queda mirando a la muchacha de la imagen. Le parece que aun puede recordar ese día. Ese instante. Ella pensaba que eso de salir tan serios en las fotos no era interesante. De ahí la sonrisa reprimida. En aquél entonces, a él, le había parecido una tontería. Una de esas que tanto le gustaban de ella. Sin embargo, ahora, cada vez que miraba la foto, no podía dejar de contemplar esa pseudosonrisa. Le encantaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="margin-left:0cm;mso-add-space:auto; text-indent:0cm"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="margin-left:0cm;mso-add-space:auto; text-indent:0cm"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Respira hondo y deja el marco en la mesilla a la que pertenece. En ella se encuentra todo aquello que le recuerda que tiene un pasado, aunque a veces le parezca demasiado lejano. Como un sueño.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="margin-left:0cm;mso-add-space:auto; text-indent:0cm"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Nació un 29 de Febrero de 1928 en la soleada Andalucía. De pequeño le encantaba jugar en el cortijo de su abuelo, corriendo de arriba abajo todo el día. Luego llegó la guerra…. Nunca le gustó mucho hablar sobre aquellos tiempos. Tal vez, pudiera ser, el miedo y la tristeza que la acompañan habían hecho que todos aquellos sucesos apareciesen como borrosos en su mente. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="margin-left:0cm;mso-add-space:auto; text-indent:0cm"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="margin-left:0cm;mso-add-space:auto; text-indent:0cm"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;El tiempo pasó, y con él la guerra y los años. Llegado el momento, comenzó a trabajar. Su familia siempre se dedicó al campo, así que siguió con tal costumbre; pero no únicamente por herencia, sino porque era algo que le apasionaba. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="margin-left:0cm;mso-add-space:auto; text-indent:0cm"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Tal y como el solía decir, llevaba el campo en la sangre y, hasta que se encontró con ella, a él era al que más tiempo dedicaba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="margin-left:0cm;mso-add-space:auto; text-indent:0cm"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Entonces, llegamos a ella. La primera vez que la vio, hay quien dice que por casualidad, otros por capricho del destino, fue un 29 de Febrero. El de 1948.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Tal y como él lo recordaba, que probablemente no sea como ocurrió, ese 29 de febrero había parecido un 29 de junio. Por esa razón, las calles del pueblo se habían llenado de gente que venía de diferentes lugares a disfrutar del día. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Mientras paseaba por las estrechas y sinuosas calles del pueblo, se cruzó con ella. No había nada que la hiciese especialmente bella. Pero llamó su atención, tanto que casi se tropieza con un gato que paseaba por allí, el cual, tras mirarlo con cara de pocos amigos,&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;siguió caminando con paso tranquilo. Cuando fue a girarse, para ver si ella aun seguía allí, se dio cuenta de que ya no estaba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Pasó el tiempo, y no volvió a ver a la chica. Pensó que quizá había idealizado la situación y, con el tiempo, cayó en el olvido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;No sería hasta&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;6 meses después cuando se volviese a encontrar con la misteriosa muchacha. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Era julio, las fiestas del pueblo. Mientras bromeaba con sus amigos acerca del decorado de las calles y la música, le pareció ver, entre la gente, una cara que le era familiar. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Se dirigió hacia ella y, con la sonrisa más tonta de todas, comenzó a hablarle. Ese fue el comienzo de su, interesante, amistad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Las tardes se le hacían cortas cuando estaba con ella. Le encantaba su peculiar forma de interpretar el mundo, escucharle relatar todo aquello a lo que aspiraba y ver cómo defendía sus ideales y principios. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Tras compartir las tardes, las mañanas, las noches, los sueños… llegaron los niños. El día menos pensado, éstos se habían convertido en adultos.&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Parecía como si alguien, sin que él se diese cuenta, le hubiese dado a “pasar rápido” (Algo que él no había esperado).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Tan rápido que, sin darse cuenta, comenzó a asistir a los funerales de aquellos a los que tanto había amado. Y se encontró lamentando palabras que nunca había dicho. Promesas que no había cumplido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Sin embargo, lo peor llegó cuando ella se fue. Le dolía su ausencia y soñaba sus caricias. Ansiaba volver a mirar sus ojos porque, aunque sabía que volvería a hacerlo, le parecía que, para eso, el tiempo pasaba muy despacio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;En ese momento, se dio cuenta de que el mundo, tal y como él lo había conocido, había dejado de existir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Y volvemos al punto del que partimos,  nos lo encontramos dejando el marco en la mesilla. Escucha, por el pasillo, unos zapatitos caminando, más bien corriendo. El más pequeño de los nietos se asoma por la puerta y le dirige una sonrisa de oreja a oreja. Él le extiende los brazos y el pequeño se acerca con el fin de sentarse en las piernas de su abuelo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Entonces, se da cuenta de que puede que, para él, haya pasado, en gran parte, el mundo que conoció. Sin embargo, para este pequeño todo está por llegar. Se imagina todos los sueños que le quedan por cumplir, otros sólo por soñar. Todas las cosas que aun debe aprender, todas las sonrisas que va a compartir. Se imagina los amigos con los que compartirá sus días, esos que le ayudarán a crecer y a compartir. Aquellos que se llevarán con ellos, vayan donde vayan, una parte de su corazón.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Es muy probable que pase el tiempo y el pequeño no se acuerde de él. O que los recuerdos que tenga sean vagos e imprecisos. Pero no le importa, lo único que espera es que viva una vida con sentido, en la que Dios sea lo primero y las personas lo más importante.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;Que los sueños e ilusiones marquen su futuro. Espera que, como mínimo, viva lo que él ha vivido…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpMiddle" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpLast" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;El niño se baja de sus piernas y, nervioso, se va como vino. Correteando por el pasillo. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoteLevel1CxSpLast" style="mso-list:none;tab-stops:35.4pt"&gt;Él, por su parte, se duerme mirando una foto en blanco y negro,  esperando soñar con la muchacha que, tiempo atrás, le había quitado el sueño. Esa de ojos risueños y sonrisa disimilada....&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-652228874288606760?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/652228874288606760/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=652228874288606760&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/652228874288606760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/652228874288606760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2009/03/29-de-febrero.html' title='29 de febrero'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-7599832463401382908</id><published>2008-11-12T19:07:00.003+01:00</published><updated>2008-11-12T19:11:33.810+01:00</updated><title type='text'>A corazón abierto...</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="border-collapse: collapse;   white-space: pre-wrap; font-family:'Lucida Grande';font-size:11px;"&gt;Hay días en los que "toca" abrir el corazón y airearlo un poco. Días en los que, extrañamente, estamos más sensibles. Sentimos más y negamos menos. Son días en los que uno, por lo menos yo, se replantea su trayecto. Los caminos que escogió y si realmente desea los que escogerá. Días en los que valora todo aquello que conforma su existencia, eso que considera como normal y que, tal vez, no lo es. Si no que es mucho mejor de lo que cree. &lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="border-collapse: collapse; font-family: 'Lucida Grande'; font-size: 48px; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="border-collapse: collapse;   white-space: pre-wrap; font-family:'Lucida Grande';font-size:11px;"&gt;En esos días de corazón abierto no me queda más que agradecer por todo aquello que Dios me ha dado. Más bien regalado. Todo eso que ha ido poniendo en mi camino sin que yo lo pidiese, aun cuando pensaba que no lo necesitaba... resultando al final esencial para mi existencia.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="border-collapse: collapse; font-family: 'Lucida Grande'; font-size: 48px; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="border-collapse: collapse;   white-space: pre-wrap; font-family:'Lucida Grande';font-size:11px;"&gt;Por ello, en esos días recuerdo a mi familia, aquella que va más allá de los lazos de sangre. Aquellos con los que me siento como en casa sin importar el lugar en el que me encuentre. Formada por aquellos que me quisieron de verdad, que recuerdan mis primeros pasos, mis primeras palabras, mi risa y algún que otro canelón de microondas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="border-collapse: collapse;   white-space: pre-wrap; font-family:'Lucida Grande';font-size:11px;"&gt;Los que me enseñaron que la vida es mucho más que el ahora, porque habrá un después, que me enseñaron a soñar, a pensar. Que me enseñaron a amar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="border-collapse: collapse; font-family: 'Lucida Grande'; font-size: 48px; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="border-collapse: collapse;   white-space: pre-wrap; font-family:'Lucida Grande';font-size:11px;"&gt; Luego están los amigos. "Esos" con los que he reído y he llorado, los que han aguantado mis días mejores y peores. Aquellos que saben lo que pienso con sólo mirarme, con los que he compartido más que proyectos, ilusiones.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="border-collapse: collapse;   white-space: pre-wrap; font-family:'Lucida Grande';font-size:11px;"&gt;Con ellos he compartido más que tiempo, he compartido momentos. Momentos repletos de ideales, sueños, viajes, risas... y algún que otro "pique". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="border-collapse: collapse;   white-space: pre-wrap; font-family:'Lucida Grande';font-size:11px;"&gt;Lo cierto es que fueron llegando poco a poco, algunos manteniéndose en el tiempo, como las rocas resisten a las olas del mar. Otros han llegado más tarde, como llegan las cosas buenas. Unos y otros forman parte de lo que soy, y mi vida no podría ser lo mismo sin ellos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="border-collapse: collapse; font-family: 'Lucida Grande'; font-size: 48px; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="border-collapse: collapse;   white-space: pre-wrap; font-family:'Lucida Grande';font-size:11px;"&gt; Como es costumbre, lo mejor se deja para el final. Para el "postre". Es Aquél que llena mi existencia de sentido y esperanza, el que entregó su vida a cambio de la mía. Él ha permitido que mi vida sea este conjunto de sueños y realidades. Haciéndola cada día mejor, repleta de sentido. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="border-collapse: collapse;   white-space: pre-wrap; font-family:'Lucida Grande';font-size:11px;"&gt;Ese Dios que el mundo se ha empeñado en olvidar, pensado que tanto amor era de locos. Aun así, podría relataros todos aquellos momentos en los pensaba que todo estaba perdido y me mostró que aun quedaba un resquicio de esperanza. También podría hablaros de todos esos momentos felices que me regaló: la sonrisa sincera, la esperanza en la mirada, la palabra sabia, el amor de una madre... Porque Él es así, y no puede más que empapar el universo con su amor.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="border-collapse: collapse; font-family: 'Lucida Grande'; font-size: 48px; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="border-collapse: collapse;   white-space: pre-wrap; font-family:'Lucida Grande';font-size:11px;"&gt;Con todo esto, que aunque parezca poco es mucho, cierro mi corazón. Esperando que los días como este lleguen más a menudo y de esa manera no olvide qué es lo que realmente importa. Días en los que no me quede más que agradecer. En los que no me quede más que amar. Días en los que, tras replantearme mi recorrido, me de cuenta de que una vida al lado de Cristo ha valido la pena.  Días en los que siga esperando el día en el que abriremos el corazón para no cerrarlo más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="border-collapse: collapse; font-family: 'Lucida Grande'; font-size: 48px; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="border-collapse: collapse;   white-space: pre-wrap; font-family:'Lucida Grande';font-size:11px;"&gt;   Proverbios 4:23 ; Eclesiastés 9:8-10&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-7599832463401382908?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/7599832463401382908/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=7599832463401382908&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/7599832463401382908'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/7599832463401382908'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2008/11/corazn-abierto_12.html' title='A corazón abierto...'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-1537768212733502928</id><published>2008-02-14T14:16:00.002+01:00</published><updated>2009-12-02T15:50:30.990+01:00</updated><title type='text'>Juntos</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo cierto es que no sabía lo que le esperaba al llegar. Habían pasado 30 años, y parecía que fue ayer cuando cogió ese primer avión. Tras eso, los países y paisajes se fueron sucediendo uno a otro, y sin darse cuenta, el tiempo había pasado muy rápido, a veces, y otras demasiado lento.&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;    De todas maneras, el paso del tiempo no había borrado una despedida, lejana ya,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;de su mente. Aun recordaba todo aquello que nunca dijo ni escuchó decir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;            &lt;/span&gt;Al llegar a casa, lo encontró todo como lo había dejado. Siempre imaginó que sus padres se cansarían de tener un cuarto para alguien que nunca paraba por allí. Al fin y al cabo, se dijo, eso es lo que hace únicos a aquellos que nos quieren. Que nunca dejan de esperar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;Entonces se acordó de él, y se preguntó qué habría sido de su vida. No es que hubiesen perdido el contacto, pero poco a poco los e-mails&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;se habían ido llenando de palabras y vaciando de sentido. Perdiendo esencia. No es que creyese que le había estado esperando. Aunque sí que es verdad que deseaba que lo hubiese hecho.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;            &lt;/span&gt;De todas maneras, sabía que probablemente él habría cambiado. Al fin y al cabo, ella ya no era la misma que 15 años atrás cogió un avión con el objetivo de conocer nuevas culturas, ver paisajes diferentes y oler las diversas esencias del mundo. Su aspecto había cambiado, y su forma de pensar, en muchos aspectos, también.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Todos esos años fuera de “casa” le habían hecho madurar, comprender las diferencias, meditar sobre los errores cometidos, y arrepentirse de algunos de ellos. Había aprendido a evitar que el miedo o la vergüenza le alejasen de aquellos a los que más quería.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;            &lt;/span&gt;Al cabo de unos días, cuando la rutina ya empezaba a hacerse sentir, sonó el timbre.      Al abrir la puerta se encontró con que al otro lado había un hombre que le recordaba mucho al joven del que se despidió años atrás. Observó que, a pesar de tener alguna que otra arruga de más, conservaba la misma mirada. Sincera, paciente y alegre.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;            &lt;/span&gt;En ese momento no supo que decir. Siempre había pensado que, si lo volvía a ver, le diría todo aquello que no fue capaz de decir en el pasado. Todo aquello que sólo fue capaz de plasmar en una carta. Pero lo único que hizo fue sonreír.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Él le miró y le dijo: &lt;i&gt;“Te he estado esperando. La verdad es que pensaba que tardarías menos en volver. De todas maneras, se dice que más vale tarde que nunca, por eso antes de nada, necesito que sepas que leí tu carta. Que durante estos años he evitado mirar todos los paneles de la autopista, porque me recordaban a ti. Estoy seguro de que has cambiado, y no sé si aun estás dispuesta a venir a pasear conmigo. O a madrugar para ver una puesta de sol. No sé si querrás todas las frases que te he escrito. No sé si querrás aceptar la flor que te he traído”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;            &lt;/span&gt;Y el tiempo volvió a pasar, y él volvió a asegurarse de que ella poseía todas las virtudes y defectos que él se creía capaz de amar. Volvieron a pasar buenos ratos, pero esta vez sabiendo que lucharía porque aquello tuviese un final feliz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;El tiempo siguió pasando, y siguió enamorándose cada vez más.&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt; &lt;/span&gt;La diferencia fue que esta vez, ninguno de los dos calló lo que sentía.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Dicen que la última vez que los vieron fue en un aeropuerto. Lo único que dijeron es que querían conocer nuevas culturas, ver paisajes diferentes y oler las diversas esencias del mundo. Pero esta vez, juntos.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;“Con el tiempo aprenderás que perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene sentido. Pero desgraciadamente, sólo con el tiempo…” J.L Borges&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;(se trata de la segunda parte de "tan solo un Sueño")&lt;/p&gt;&lt;!--EndFragment--&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;!--EndFragment--&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-1537768212733502928?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/1537768212733502928/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=1537768212733502928&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/1537768212733502928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/1537768212733502928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2008/02/juntos.html' title='Juntos'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-206963806917854473</id><published>2007-12-19T20:30:00.000+01:00</published><updated>2007-12-19T20:33:24.988+01:00</updated><title type='text'>tan solo un Sueño</title><content type='html'>Un panel color azul “autopista” le indicó que por la siguiente salida se iba al aeropuerto.&lt;br /&gt;Cada vez que pasaba por una de esas señales se le removía todo por dentro. Le hacía recordar una historia que, tras tanto tiempo, parecía que había sido tan sólo un sueño.&lt;br /&gt; Por un momento recordó cuando, 10 años atrás, tomó una de esas salidas. En aquel momento no iba sólo, claro, estaba con ella. Aquella que, pensaba, poseía todas las virtudes y defectos que él creía capaz de amar. Esa con la que había pasado buenos ratos, siempre deseando que aquello tuviera un final especial. Sin embargo, la verdad es que nunca se atrevió a decir nada.&lt;br /&gt;Al principio, la excusa era que aun era pronto. Por ello, poco a poco dejó que el tiempo pasase, enamorándose cada vez más. Y mientras más enamorado estaba, más miedo le daba el decirle lo que sentía.&lt;br /&gt; Al final, un día ella le dijo que se iba. Que deseaba conocer nuevas culturas, ver paisajes diferentes y oler las diversas esencias del mundo.&lt;br /&gt;En ese momento, él habría gritado lo que sentía. Todo lo que la quería. Le habría pedido que se quedase, o le habría propuesto irse con ella. Esas y muchas más opciones se le pasaron por la cabeza… al final escogió la más fácil, y no dijo nada. Su boca sólo articuló un “me alegro por ti” acompañado de una sonrisa comprometida.&lt;br /&gt; Tras ese inesperada anticipación de lo que él temía, se ofreció a llevarla al aeropuerto. Y mientras esperaba que la inspiración llegase y la valentía surgiese de la nada, observó como el avión despegaba y ella se marchaba para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cabizbajo se dirigió a su coche, mientras sentía que poco a poco perdía una parte de él. En el coche, se encontró una carta. Al abrirla en ella se encontró las siguientes palabras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt; “ …Que rápido ha pasado el tiempo, ¿eh?.&lt;br /&gt;Parece que fue ayer cuando elegía lo más bonito que había en mi armario para que me lo vieses y, por lo menos, te fijases en mí por una milésima de segundo.&lt;br /&gt;Parece que fue ayer cuando esperaba que me llevases a pasear, o me regalases una flor. Tan sólo que me propusieses que nos fuéramos a ver amanecer, o escribieses una frase para mí.&lt;br /&gt;Sin embargo, el tiempo ha pasado y he comprendido que la vida son una serie de etapas a superar. Me he dado cuenta de que no merece la pena alargar lo inexistente.&lt;br /&gt;Esta carta no la escribo para que corras detrás de mí, lleno de culpa. Aunque he de admitir que soñé con que dijeses un “me voy contigo”. No. Sólo es porque diciéndolo supongo que será más fácil avanzar…”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La carta seguía. Le deseaba lo mejor para su vida y esperaba encontrarse con él algún día, si no en esta vida, en la siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar de leerla no supo realmente cómo reaccionar. Y como no supo que hacer, no hizo nada. Tan sólo volver a casa, sintiendo que había perdido una parte de su vida.&lt;br /&gt;Ese fue el viaje de vuelta más largo que nunca hizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por eso, cada vez que pasaba por uno de esos paneles color azul “autopista”, se le removía todo por dentro. Le hacía recordar una historia que, tras tanto tiempo, le parecía que había sido sólo un sueño.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-206963806917854473?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/206963806917854473/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=206963806917854473&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/206963806917854473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/206963806917854473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2007/12/tan-solo-un-sueo.html' title='tan solo un Sueño'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-3891470499940191303</id><published>2007-12-12T18:39:00.000+01:00</published><updated>2007-12-12T18:40:39.516+01:00</updated><title type='text'>En resumen, Feliz Navidad</title><content type='html'>Se acerca la Navidad. Época de turrón y, según dice la televisión, ilusión. Momento de comprar sin razón, de cantar alguna que otra típica canción. ;) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo cierto es que se acerca la Navidad y eso parece no evitar que sigan habiendo niños a los que, parece, se les rechazó la opción de ser queridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se acerca la Navidad y dos terceras partes del planeta no la celebrarán. A penas comerán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se acerca la Navidad y muchos no recibirán ni una postal en la que ponga escrito: me acuerdo de ti. Otros, recibirán tanto que será nada. Habrán intentado comprar la ilusión sin saber que ésta no se vende en El Corte Inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se acerca la Navidad y éste mundo de locos no hace una pausa. Las malas noticias seguirán siendo las que más venden. No hay tregua. Aun así, por otra parte, nos bombardearán con felicidad enmascarada. Llenaremos nuestras calles de luces vacias, que destellean en el silencio y la soledad. Sin iluminar las caras de los que más lo necesitan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se acerca la Navidad y parece demasiado lejano el día en el que se trataba de una fecha para disfrutar con los seres más queridos. Sin desear nada más que el calor del hogar. Parece lejano el día en que, fuese Navidad o no,  un niño nació en un pesebre de Belén.  Un niño que no vino a proponer el cambio de un momento, sino el de una vida.&lt;br /&gt;Un niño que se convirtió en hombre y nos mostró el significado de la auténtica Navidad.&lt;br /&gt;Esa que no dura dos semanas de consumismo acelerado e ingesta compulsiva, sino aquella que dura todos y cada uno de los días del año.&lt;br /&gt;Que nos hizo ver la esencia de la verdadera Navidad. Aquella en la que dar es mejor que recibir, en la que se lucha porque todo el mundo sea capaz de soñar, de tener ideales, sin plantearse lo utópicos que puedan ser.&lt;br /&gt;Una Navidad en la que todo el mundo tenga una esperanza, una razón por la que vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por eso, tal vez lo más correcto sería decir que la Navidad no se trata de 2 semanas. Una etapa del año. No. Es una forma de vida, una actitud con la que se debería comenzar el día.&lt;br /&gt;Por esta razón no debiera llamarse Navidad, sino vida. Vida, no de usar y tirar como la sociedad plantea, sino real. Con mayúsculas, con una perspectiva que va más allá de lo presente, sin dejar de disfrutar cada momento.&lt;br /&gt; Que la Navidad tan sólo fuese para que todas esas características se exteriorizasen aun más: el amor se expresase más intensamente, las sonrisas más amplias ( a pesar del frío), los sueños llevasen aun más lejos y las esperanzas creasen, si cabe, mayor expectación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se acerca la Navidad y, a pesar de cómo está planteada, os aviso de que sigo siendo una soñadora. Por eso, lo que he dicho puede que sea una tontería sin fundamento lógico. &lt;br /&gt;Aun así, lo más probable es que estas palabras sean el único regalo que te haga en ésta fecha “tan señalada”. Por eso, como se dice, más vale poco que nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Para terminar, me gustaría dejarte un último e insignificante regalo. Unos consejos que ya me regalaron a mí en su día.&lt;br /&gt;Te insto a que busques la sabiduría más intensamente. A que propongas cambios con sentido en tu vida, y los cumplas.&lt;br /&gt;Deseo que ames y seas amado/a. Que des lo que más aprecias al que más lo necesita. Que disfrutes de la cada uno de los momentos que se te ofrecen con los que más quieres.&lt;br /&gt;Deseo que decidas entregar tu vida a Aquél que lo dio todo por ti. El que nació en un pesebre para morir en una cruz, únicamente por que te amaba con locura y no soportaba no pasar una eternidad contigo. Permitirte tener todo aquello realmente importante y esencial. Aquél que, a pesar del gran sacrificio que hizo por ti, te da libertad para elegir cada día, aunque tu elección puede que le rompa el corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En resumen, te deseo una Feliz Navidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-3891470499940191303?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/3891470499940191303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=3891470499940191303&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/3891470499940191303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/3891470499940191303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2007/12/en-resumen-feliz-navidad.html' title='En resumen, Feliz Navidad'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-1555595752346241545</id><published>2007-12-09T21:47:00.000+01:00</published><updated>2007-12-09T21:48:37.526+01:00</updated><title type='text'>hiStoria</title><content type='html'>Se levanta y se pone la bata. Probablemente lo haya hecho más pronto de lo necesario, pero parece que con el paso del tiempo el despertador haya pasado a formar parte de ella y no necesite pasar más tiempo en la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dirige al baño. Mientras se lava la cara siente que ya no es tan suave como antaño. Se mira en el espejo, observando cada una de las arrugas. Huellas que el tiempo ha dejado en su faz. &lt;br /&gt;Recuerda aquel tiempo, no tan lejano, en el que creía que nunca llegaría ese momento. &lt;br /&gt;Aun hoy le parece mentira que el tiempo haya pasado tan rápido y, realmente, cree que fue ayer cuando ese espejo reflejaba una piel más tersa, más joven.&lt;br /&gt;Sin embargo, nunca fue de esas que viven aferradas en el pasado. Manteniendo lo que ya pasó a toda costa, aunque eso signifique ponerse algún que otro “parche”.&lt;br /&gt;No. Lo cierto es que desde pequeña le gustó avanzar y disfrutar de lo que le ofrecía cada etapa de la vida. &lt;br /&gt; Apaga el grifo y se dirige a la cocina, donde preparará el desayuno. De repente, un olor familiar le traslada a otro tiempo y lugar. Ese en el que fue niña.&lt;br /&gt;No tuvo mucho más que una muñeca de trapo y alguna que otra de cartón. Aun puede sentir el viento en el rostro, oler la hierba recién cortada y el perfume de su madre.&lt;br /&gt;Se da cuenta de que tuvo  mucho más que la mayoría de niños del presente, que juegan con juguetes de plástico sin corazón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En ese momento entra él en la cocina. Era verdad que el tiempo tampoco había pasado en vano por él. Ya no era ese muchacho con el pelo color azabache, pero conserva el brillo en su mirada. Ese del que ella se enamoró.&lt;br /&gt;Nunca hubiese imaginado que terminaría con alguien como él. Un idealista, un soñador. Ella buscaba algo más… realmente no sabía lo que buscaba. Simplemente que un día se encontró agarrada de su mano y que eso le hacía más feliz de lo que cabría esperar. Por eso, cuando sus nietos le preguntaban si era el hombre con el que siempre había soñado ella con una sonrisa respondía: “ No, no lo es. Es mejor”&lt;br /&gt;Entonces es cuando se percataba de que no se enamoró, sino que seguía enamorada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un beso en su mejilla le hizo volver a la realidad. Al escuchar, una vez más, las noticias sintió cómo se le “removían las tripas”. Ver como se autodestruye el Ser Humano le hace sobrecogerse. Sentir que tanta lucha no había servido para nada. Tan sólo para crear un mundo donde cada palabra es de mentira. Es un jugamos a que somos libres, a que nos amamos o a que nos importamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el último sorbo de su leche, bien caliente, se dirige a su sillón. Allí se encontrará un día más con su Creador. Con su amigo.&lt;br /&gt;Aun recuerda cuando lo conoció. No fue espectacular. No hubo grandes milagros que hiciesen creer a miles. Fue algo sencillo. No mucho más que una esperanza y un amor tan grandes e incomprensibles que le instaron a seguir junto a Él cada día.&lt;br /&gt;Por eso, aun unas cuantas primaveras después, se sigue acercando a ese sillón. A ese libro con las hojas gastadas por el uso y el paso del tiempo. Intentando comprender algo que va más allá de complejas fórmulas o largas disertaciones. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Al cerrar el libro se esboza una sonrisa en su cara. Sabiendo a ciencia cierta que todo esto tuvo su principio, pero también su fin. Que habrá un día en el que seguirá despertándose al lado de su esposo, pero allí donde el lobo y el cordero pacen juntos. Donde toda lágrima ha sido enjugada. Donde el Amor adquiere su significado real. Tan grande e incomprensible, que la eternidad se hará corta para intentar comprenderlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-1555595752346241545?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/1555595752346241545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=1555595752346241545&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/1555595752346241545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/1555595752346241545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2007/12/historia.html' title='hiStoria'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-2365076125894796196</id><published>2007-07-17T00:11:00.000+02:00</published><updated>2007-07-17T00:14:02.102+02:00</updated><title type='text'>hace tiempo</title><content type='html'>Hace tiempo que no escribo. Quizá por pereza, por falta de tiempo o por miedo a no tener nada que decir. A darme cuenta que el tiempo me ha absorbido, y ha hecho que me olvide de soñar.&lt;br /&gt;Pero hoy he visto una puesta de sol, la sonrisa picarona de un niño y la música que me ha despertado ha sido la de los pájaros.&lt;br /&gt;Tal vez, podría decir, eso ha sido lo que me ha hecho volver a las andanzas. A escribir soñando…o, tal vez, escribir lo que sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñé que la primavera le traía la misma felicidad a todo el mundo. Que el verano significaba descanso. Que el otoño era momento de primeras impresiones, y el invierno para estar con la familia. Abrigado con el mejor de los calores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñé que los olores traían recuerdos inolvidables. &lt;br /&gt;Que todo el mundo tenía una comida que saborear, unos ojos que mirar, una melodía que al ser escuchada removiese los pensamientos y un abrazo que recibir y dar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñé que las distancias eran de mentira, tanto las geográficas como las personales. &lt;br /&gt;Que las diferencias eran solo producto de la originalidad. No de la raza, las creencias o la renta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñé que todo el mundo tenía una esperanza y la capacidad de soñar.&lt;br /&gt; Que nadie se había olvidado de jugar y de mancharse con la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñé que todo el mundo tenía la capacidad de amar, y ser amado. De llorar, de reir, de cantar o gritar.&lt;br /&gt;De expresar sin miedo lo que piensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñé, soñé y soñé… y espero seguir haciéndolo. Que no llegue un día en el que me sea imposible escribir. &lt;br /&gt;En el haya olvidado mis ideales y mis ganas de soñar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No deseo no esperar nada. A pesar de que nada sea lo más probable.&lt;br /&gt;Quiero ser de esos locos que siguen a la espera de algo más. &lt;br /&gt;Quiero ser una inconformista, a la que no le importe lo establecido porque siempre ha sido así.&lt;br /&gt;No quiero crecer como el mundo dice que lo haga. Porque eso significaría amoldarme y dejar a un lado todos aquellos sueños por los que tanto luché.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No. Tan solo quiero seguir como hasta ahora. Con días mejores que otros. Con una familia que me quiere y unos amigos incondicionales.&lt;br /&gt;Con una esperanza que va más allá de lo bueno y lo malo. Que hace ver que llegará el día en el que mis sueños se verán cumplidos. Y eso es más de lo que cabría esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero seguir contando con Dios en mi vida. Teniéndolo a mi lado, dándome fuerzas y recordándome cómo soñar cuando yo, sin darme cuenta, lo olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía tiempo que no escribía. Quizá por pereza, por falta de tiempo o por miedo a no tener nada que decir. &lt;br /&gt;A darme cuenta que el tiempo me ha absorbido, y ha hecho que me olvide de soñar.&lt;br /&gt;Pero hoy he visto una puesta de sol, la sonrisa picarona de un niño y la música que me ha despertado ha sido el trino de un pájaro.&lt;br /&gt;Tal vez, podría decir, eso ha sido lo que me ha hecho volver a las andanzas. A escribir soñando…o, tal vez,  escribir lo que sueño&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-2365076125894796196?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/2365076125894796196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=2365076125894796196&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/2365076125894796196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/2365076125894796196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2007/07/hace-tiempo.html' title='hace tiempo'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-4270546823459997331</id><published>2007-05-06T21:32:00.000+02:00</published><updated>2007-05-06T21:33:30.120+02:00</updated><title type='text'>Hay quien dice...</title><content type='html'>Hay quien dice que es imposible rebatir la hipótesis de la evolución de las especies. Que está tan claro que, el hecho de que ocurriese hace millones de años, o que no haya muestras actuales de éste proceso, no supone ninguna clase de problema.&lt;br /&gt;Que la idea de un Dios creador. O, simplemente, de un Dios es un absurdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien dice que no vale la pena creer, y que la esperanza es “el opio del pueblo”. Que es el momento de pasar de los “cuentos” que aprendimos en la iglesia, y crear nuestra propia historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien dice que la vida hay que vivirla. Que es tan solo un momento y que no vale la pena malgastarla con principios, valores o teorías que no se pueden demostrar “científicamente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces se plantea la cuestión: ¿Para qué vivir? Si la vida pasa, los momentos de placer son efímeros y al final nada parece ser lo que es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchas respuestas para ésta pregunta, tan sencilla y compleja a la vez…. Pero yo, me propuse averiguarla por mí misma. Hallar la posible solución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi búsqueda, encontré la sonrisa de un niño que no tenía padres. Sencilla y pícara a la vez. Llena de sueños y esperanzas.&lt;br /&gt;Encontré una mirada sencilla y amable. De esas que inspiran confianza. Que dicen más que muchas palabras vacías.&lt;br /&gt;Encontré una manos dadivosas. Que no tenían mucho, pero  lo daban todo. Que regalaban amor.&lt;br /&gt;Encontré palabras con sentido y coherencia; dichas con vehemencia y claridad.&lt;br /&gt;Encontré principios y valores. Amor de verdad. No ese que ha perdido su sentido debido al mal uso que se le ha dado. Sino aquél que tiene sus radica en el servicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También encontré pobreza y sufrimiento. Hijos sin padres, y padres que habían perdido (de muchas maneras diferentes)  sus hijos.&lt;br /&gt;Encontré dolor y ansiedad. Un mundo donde todo parece estar al revés y sin embargo, presume de estar bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ver todo esto me puse a pensar. Me dí cuenta de que, tal vez, hemos buscado evidencias donde no las hay. Olvidándonos de donde realmente están, para así buscarlas. &lt;br /&gt;Observé que aquellos que mantenían su esperanza, por una extraña razón eran felices. &lt;br /&gt;La naturaleza me mostró la mano de Su Creador. Y mi experiencia, su amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ví que esa palabra parece carecer de sentido en este mundo, pero que cambia de cariz cuando es Él quien participa en ella.&lt;br /&gt;Que la esperanza y la fe no están pasadas de moda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces decidí originar un nuevo “Hay quien dice”. Tan solo para dar a conocer mis “descubrimientos” al mundo, por pequeños que fuesen. Mi respuesta a aquella pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien dice que la vida es Ser. Que Alguien nos creó. Pero más que eso, nos amó.&lt;br /&gt;Hay quien dice que ese Alguien no nos abandonó, a pesar de que nosotros sí que lo hicimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien dice que nos amó tanto que puso a su Hijo en nuestro lugar, a pesar de que eso le partía el corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien dice que este mundo no lo es todo. Que llegará otro donde abundarán las palabras amables, las miradas sinceras, las manos dadivosas y las sonrisas sencillas. Donde el dolor y el sufrimiento serán un “¡ay!” del ayer, y un “Gracias” del mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien dice que allí el idealismo no será sinónimo de ignorancia. Que los sueños no se perderán en cada lágrima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que nos encontraremos unos ojos mirándonos con amor interminable, con uno de esos abrazos que se dan tras una larga espera y con más respuestas que preguntas para hacer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-4270546823459997331?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/4270546823459997331/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=4270546823459997331&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/4270546823459997331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/4270546823459997331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2007/05/hay-quien-dice.html' title='Hay quien dice...'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-3511276090840158843</id><published>2007-04-16T14:55:00.000+02:00</published><updated>2007-04-16T16:17:42.799+02:00</updated><title type='text'>Segundas veceS</title><content type='html'>Las segundas veces son delicadas. Ya hay unas espectativas, algo con lo que comparar, una opinión que se basa en una expereiencia previa. Quizá por eso mismo, muchas veces dan miedo. Más que nada, porque hagan que nuestra visión de ese momento de nuestra vida cambie drásticamente.&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOCFK2NbvI/AAAAAAAAAAU/UfYsLrdk1C8/s1600-h/IMG_1156.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOCFK2NbvI/AAAAAAAAAAU/UfYsLrdk1C8/s320/IMG_1156.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054026232162512626" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí, esta segunda vez ha sido enriquecedora. Ha perfilado la anterior, aplicándole algo de madurez y de cordura.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOBWK2NbuI/AAAAAAAAAAM/LD1qemQ58BU/s1600-h/IMG_1110.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOBWK2NbuI/AAAAAAAAAAM/LD1qemQ58BU/s320/IMG_1110.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054025424708660962" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a Chauen vimos que nada había cambiado. Las casas seguían teniedo un peculiar color cielo, y la gente mantenía el ritmo que les caracteriza: calmado. Sin prisa, porque como dicen, la prisa mata.&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOCqq2NbwI/AAAAAAAAAAc/pWmCfGvGbBQ/s1600-h/IMG_1173.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOCqq2NbwI/AAAAAAAAAAc/pWmCfGvGbBQ/s320/IMG_1173.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054026876407607042" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La plaza, bulliciosa. Por el idioma que se oía hablar, casi podías confundirte y creer que aun seguías en España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiODeK2NbxI/AAAAAAAAAAk/GO1NNNeImkY/s1600-h/IMG_1253.JPG"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiODeK2NbxI/AAAAAAAAAAk/GO1NNNeImkY/s320/IMG_1253.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054027761170870034" /&gt;&lt;/a&gt;Entonces llego el momento decisivo. Llegamos al orfanato. Allí nos esperaban unos 10 niños. Con mirada espectante y sonrisa insegura. &lt;br /&gt;No pensaba volver a verlos. Pero allí estaban. No sé si se acordaban de mí, pero nos recibieron como si lo hiciesen.&lt;br /&gt;A partir de ese momento todo empezó a rodar. El tiempo pasaba, se nos escapaba de las manos.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOEV62NbyI/AAAAAAAAAAs/I6yKFd6Nass/s1600-h/IMG_1402.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOEV62NbyI/AAAAAAAAAAs/I6yKFd6Nass/s320/IMG_1402.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054028718948577058" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasamos tantos momentos con esos niños que no sé si me acuerdo de todos. Cada uno de ellos me ha dado algo especial. Ha aportado algo que seguirá conmigo el resto de mi vida.&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOE5K2NbzI/AAAAAAAAAA0/Usw7odMgIs0/s1600-h/IMG_1617.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOE5K2NbzI/AAAAAAAAAA0/Usw7odMgIs0/s320/IMG_1617.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054029324538965810" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mohamed Stito que el optimismo hace que la vida cambie de color, Suleiman que el cariño lo necesitamos todos, aunque a veces mostremos lo contrario. Mohamed, el que hablaba español, que la vida hay que buscarla. Simo, que dar es mejor que recibir; Muner, el valor del servicio; Aio, que los sentimientos hay que expresarlos; Tariq, que el no tener no significa no ser...y la lista sigue. &lt;br /&gt;Todos ellos son excepcionales. Diferentes como los olores de la ciudad donde viven. Y por eso sé que no podré, ni querré, olvidarlos.&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOFTa2Nb0I/AAAAAAAAAA8/4SOMXGsU_qw/s1600-h/IMG_1744.JPG"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOFTa2Nb0I/AAAAAAAAAA8/4SOMXGsU_qw/s320/IMG_1744.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054029775510531906" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si volveré a Chauen. Si volveré a verlos. Qué será de su vida y su futuro.  Sólo espero que si cambian, sea a mejor. Que un día pueda verlos en un lugar de ensueño. Donde ya no habrá dolor, ni lágrimas ni separación. Donde el lugar de nacimiento no determine tu futuro. Donde la esperanza sea una realidad y los sueños ya se hayan cumplido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-3511276090840158843?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/3511276090840158843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=3511276090840158843&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/3511276090840158843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/3511276090840158843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2007/04/segundas-veces.html' title='Segundas veceS'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_X5dSjSoK_PI/RiOCFK2NbvI/AAAAAAAAAAU/UfYsLrdk1C8/s72-c/IMG_1156.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-7214578006235519691</id><published>2007-03-09T09:09:00.000+01:00</published><updated>2007-03-09T09:34:17.296+01:00</updated><title type='text'>Mas vale poco que nada</title><content type='html'>Ayer fue el día de la mujer trabajadora. Como muchos dicen, lo mejor sería que existiese un día del hombre y la mujer trabajadora, ya que se supone que lo hacemos en igualdad. Pero por algo se empieza.&lt;br /&gt;Ese día, ayer, en el que tantos actos se celebraron, me hizo ver quién era la "mujer trabajadora" a la que realmente admiraba. Bueno, mejor dicho, una de ellas.&lt;br /&gt;Y la elección fue fácil.No porque fuese una de las muchas que presentaron como ejemplos, que lo valían, sino porque ha sido un ejemplo real para mí.&lt;br /&gt;Ha sido una mujer que, sin decirme nada, me ha enseñado lo que es amar a Dios. Levantándose cada mañana y, a pesar de lo cansada que pudiese estar, arrodillándose para pedirle fuerzas a Él.&lt;br /&gt;Me ha enseñado que el sacrificio por los demás aunque a veces cuesta, también es importante. Que dar es cien veces mejor que recibir. Que muchas veces es necesario entregarlo todo a cambio de nada.&lt;br /&gt;A luchar, contra vientos y mares, por tu principios e ideales. Por ser mejor cada día. Sin excusas de lo que fue tu pasado, de lo "feliz" que es tu vida, o de lo que te cuesta levantarte cada mañana.&lt;br /&gt;A amar incondicionalmente. A ser paciente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hablo de un ideal de perfección. Si no de una persona que ha influído en lo que soy tanto directa como indirectamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer fue el día de la mujer trabajadora. Y en este párrafo, corto pero sentido, me gustaría hacerle un homenaje que no será grande y,  probablemente,  pocos lean. Pero, como dicen, más vale poco que nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te quiero Abuela.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-7214578006235519691?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/7214578006235519691/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=7214578006235519691&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/7214578006235519691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/7214578006235519691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2007/03/mas-vale-poco-que-nada.html' title='Mas vale poco que nada'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-116973586281969997</id><published>2007-01-25T15:35:00.000+01:00</published><updated>2007-02-11T22:22:52.488+01:00</updated><title type='text'>Y algun que otro sueño...</title><content type='html'>Se levantó. Una vez más, no sabía donde había puesto las zapatillas…así que, al estridente y desagradable sonido del despertador, se le añadiría el contacto con el frío suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como de costumbre, levantó la persiana y miró al horizonte. Recordó como, de pequeño, le parecía más lejano. Más bonito. Probablemente porque se paraba a mirarlo, a intentar distinguir cada color, cada forma, cada olor y sonido…&lt;br /&gt;Sin embargo, no dejo que ese recuerdo se mantuviese en su mente por mucho tiempo. Permitiendo, de esa manera, que la rutina y las preocupaciones ocupasen toda su mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De camino al trabajo, en la radio, una vez más hablaban de “este nuestro maravilloso mundo”. Para variar, se hablaba de hambre, muerte y dolor. Una pena que eso sea lo que “más vende”. Más bien, que eso se venda. Que sólo sirva para escucharlo, mover la cabeza con resignación y emitir un “ a donde vamos a ir a parar”.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y sin darse cuenta, ya se encontraba allí. Tan solo con abrir la puerta, ya pudo distinguir ese olor tan particular. Ese que siempre le hacía llorar. &lt;br /&gt;Lo cierto es que no se podía quejar. No tenía un jefe que le agobiase, que le dijese lo que tenía (y cómo) que hacer.&lt;br /&gt;Además, no estaba solo. Por lo menos en el sentido estricto de la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a su despacho dejó las cosas con cierta desgana. Cada día que llegaba a ese punto se preguntaba si de veras eso era lo que quería hacer el resto de su vida. Si realmente le llenaba.&lt;br /&gt;No es que de pequeño, o de joven, no hubiese tenido otras aspiraciones. Claro que sí. Pero sobretodo, se había preocupado por soñar. Y a través de ello, conseguir volar alto. Tan alto, que terminó por caerse y estar en un lugar al que jamás se había ni planteado  visitar.&lt;br /&gt;Recordó, no la primera vez, porque suponía que se había mezclado con el resto, sino la primera impresión. Y se dio cuenta de que seguía sin entender qué hacía allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respiró hondo, convenciéndose una vez más, de que era mejor que nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puso la bata y los guantes. Siempre le había hecho gracia cómo estos últimos se adaptan a cada mano. Sea grande o pequeña. Le recordaban a aquellas personas que uno nunca sabe qué es lo que realmente piensan. Que se adaptan a opiniones y decisiones. Sin tener ideas propias. O, por lo menos, eso es lo que aparentan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró.  El olor se hizo más intenso. Pensó que ese debía de haber sido el perfume de las Moiras, diosas de la antigua Grecia. Lo más irónico de todo era eso, que habían sido diosas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cada vez que abría una de las bañeras, se preguntaba el por qué de la existencia. La idea de que nacer fuese lo opuesto de morir, yendo uno después de otro, le convencía de la existencia de Dios. &lt;br /&gt;Se daba cuenta de la estupidez humana. De cómo, nosotros solos, nos habíamos alejado poco a poco de Dios. Convirtiéndolo en un ser lejano, distante. &lt;br /&gt;Aunque los únicos distantes en esa relación habíamos sido nosotros, los humanos.&lt;br /&gt;Se convencía de la existencia de algo más. De un “más allá” que plasmase una idea diferente de la vida. De la posibilidad de que hubiese una Tierra Nueva, en la que volar no significase que un día ibas a dejar de hacerlo. En la que su función no fuese, ni por casualidad, necesaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, nunca podría decir que no había hecho nada por la humanidad. Indirectamente, ayudaba, desde el silencio, a aquellos que lo necesitaban. No en un sentido muy amplio… pero lo hacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo en ese momento, comenzó a oirse el ruido en los pasillos.&lt;br /&gt;Él ya había terminado su trabajo, así que se dirigió a una basura llena de guantes y tiró los suyos. Tras eso, se dirigió a la puerta.&lt;br /&gt;Y una vez más, salió por ella, llevando con él tan solo pensamientos, una bata y algún que otro sueño. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Apocalipsis 21:1&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-116973586281969997?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/116973586281969997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=116973586281969997&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/116973586281969997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/116973586281969997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2007/01/y-algun-que-otro-sueo.html' title='Y algun que otro sueño...'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-116956398764515493</id><published>2007-01-23T15:41:00.000+01:00</published><updated>2007-01-23T15:53:07.723+01:00</updated><title type='text'>vEntanas</title><content type='html'>Me encuentro frente a mi ventana. La ventana que me recuerda que fuera hay algo. Vida, o tal vez aire. Llamémosle X.&lt;br /&gt;LLevo tres días mirando por esa ventana. Observando. Tan solo, observando. &lt;br /&gt;Viendo como X varia de tonos, colores... lo más probable es que nunca llegue a plasmarlos, a conseguirlos todos uno a uno. Espero, por lo menos, recordarlos.&lt;br /&gt;Realmente, no se si lo que escribo tiene lógica. Si lo hago sólo por evitar enfrentarme al gigante que me espera. Que me mantiene a 50 cm de la ventana y de X.&lt;br /&gt;Entonces, me doy cuenta de la ironia. De esa de ver la vida, en vez de vivirla.&lt;br /&gt;No pretendo decir con esto que no valga la pena estudiar, ya que como un hombre muy sabio dijo, hay un tiempo para todo bajo el sol.&lt;br /&gt;Simplemente me planteo todos esos días en los que lo que me mantuvo lejos de lo que hay al otro lado de la ventana fueron el miedo, la vergüenza o la pereza.&lt;br /&gt;Ahora, solo me queda esperar. Esperar a que mi mente deje de volar, y vuelva al otro lado de la ventana. Esperar no olvidar lo dilucidado, aunque las probabilidades de hacerlo sean altas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-116956398764515493?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/116956398764515493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=116956398764515493&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/116956398764515493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/116956398764515493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2007/01/ventanas.html' title='vEntanas'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-116628092902662453</id><published>2006-12-16T15:54:00.000+01:00</published><updated>2006-12-16T16:20:00.463+01:00</updated><title type='text'>El ser como niños aun se lleva</title><content type='html'>Vivimos en la sociedad de la imagen. Donde el momento de mostrar lo que eres es hoy. Donde lo que importa es lo que tienes, no lo que eres.&lt;br /&gt;Y todo esto es malo, sí…pero no lo peor. Lo peor es que nos hemos olvidado de lo que significa soñar. Tener ideales, y principios.&lt;br /&gt;De usar la imaginación, como lo hacen los niños.&lt;br /&gt;Y con esto, no quiero decir que lo necesario sea volver a la inmadurez y a la actitud infantil. Sino a la sencillez de la niñez.&lt;br /&gt;Al pensar que todos tenemos la capacidad de cambiar, de ser mejores. A perdonar de verdad. Ese perdón que no se acuerda de lo que hiciste ayer, sino que juega contigo pensando en el presente.&lt;br /&gt;A soñar con mundos imaginarios, en los que todo es posible…incluso volar. &lt;br /&gt;A imaginarnos un futuro mejor que el que nos estamos diseñando.&lt;br /&gt;Sin embargo, al darnos cuenta de que nos estábamos equivocando, en lugar de recordar eso que dijo Alguien del ser como niños, intentamos volverlos como nosotros. &lt;br /&gt;Les regalamos cosas con las que estén “calladitos” y sin molestar a nadie. Cosas que les impiden soñar e imaginar, porque con ellas ya está todo hecho.&lt;br /&gt;Les instamos a perder su sueños…No, aun peor. A no tenerlos.&lt;br /&gt;Por eso, desde aquí, me gustaría gritar al mundo que debemos cambiar. Que el camino no es el de la grandeza, ni el del conformismo.&lt;br /&gt;Que nunca debemos dejar de volar por otros mundos, por nuestros deseos y esperanzas. Que la sencillez sigue siendo importante. Tanto que un gran Maestro. El mejor de todos. Vino para recordárnoslo. Para decirnos, por activa y por pasiva, que el ser como niños aun se lleva.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-116628092902662453?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/116628092902662453/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=116628092902662453&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/116628092902662453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/116628092902662453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2006/12/el-ser-como-nios-aun-se-lleva.html' title='El ser como niños aun se lleva'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-116628088547613471</id><published>2006-12-16T15:52:00.000+01:00</published><updated>2006-12-16T16:20:17.203+01:00</updated><title type='text'>A todo le llega su momento</title><content type='html'>A todo le llega su momento. Es algo de lo que tarde o temprano nos damos cuenta. Sobretodo en esos en los que no hay vuelta atrás. Aquellos en los que se llega al punto de no retorno...&lt;br /&gt;El momento en que olvidamos lo último que nos dijo.  Cómo olía aquella caja de juguetes por estrenar. El sabor del primer helado. La esencia de la primera mirada. El sentimiento del primer Te Quiero.&lt;br /&gt;El momento en que dijimos hasta pronto, aun sabiendo que era para siempre. Cuando expresamos lo que sentíamos, sin temer lo que viniera después.&lt;br /&gt;El momento en que nos subimos al avión, llevando con nosotros mismos tan solo recuerdos. El primer beso. &lt;br /&gt;Esa canción que nos hizo estremecer.&lt;br /&gt;El momento en el que nos atrevimos a decir hola. La entrega de ese examen, acompañada de un suspiro de satisfacción.&lt;br /&gt;El momento en el que dijimos lo más inapropiado, y sólo nos dimos cuenta de ello después que hubiera salido de nuestra boca.&lt;br /&gt;El momento en el que hicimos esa promesa.&lt;br /&gt; El momento en el que, simplemente, dices la verdad.  Esa mirada que te dijo todo lo que necesitabas saber.&lt;br /&gt;Y, sobretodo, el momento en el que te diste cuenta del amor incomprensible de ese Dios que lo dio todo por ti. Momento en el que comprendiste que, tras saber eso, te resultaría imposible quedarte parado sin hacer nada. Y supiste que sería uno de esos puntos en los que ya no habría retorno. Que marcarían un antes y un después en tu vida. Y que ese después, sería tan grande, tan lleno de esperanza…que como en el resto de ellos, no te arrepentirías de haber cruzado esa frontera.&lt;br /&gt;Entonces, es cuando realmente te darías cuentas de que a todo le llega su momento. &lt;br /&gt;Y que el hecho de que no haya vuelta atrás, es lo que lo que le da, en parte, sentido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-116628088547613471?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/116628088547613471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=116628088547613471&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/116628088547613471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/116628088547613471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2006/12/todo-le-llega-su-momento.html' title='A todo le llega su momento'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-116093115022189818</id><published>2006-10-15T18:51:00.000+02:00</published><updated>2006-10-15T18:52:30.223+02:00</updated><title type='text'>por un segundo</title><content type='html'>Cerró los ojos. Bajó la cabeza.  Y por un segundo deseo que esas palabras no hubiesen salido de su boca. Sin embargo, así había sido. Lo había dicho. en un segundo, su vida había pegado un vuelco, siendo él el único culpable.&lt;br /&gt;Realmente, no sabía si lo que tanto temía era lo que había dicho, o más bien que, al abrir los ojos, no se encontrase con otros mirándole fijamente.&lt;br /&gt;Respiró profundamente. &lt;br /&gt;Miles de veces había imaginado como sería ese momento. Sabía los adjetivos precisos para describirlo. Pero, en ese instante, ninguno parecía ser el adecuado. El correcto.&lt;br /&gt;Nunca había esperado que fuese mágico, o tremendamente original. Más bien prefería algo especial. Sencillo. Sincero.&lt;br /&gt;¿Había sido así? No lo tenía muy claro.&lt;br /&gt;Entonces, abrió los ojos. Lo que vio no es lo que esperaba. Lo cierto es que, exactamente, no sabía qué era lo que había pensado que sucediese. Sólo sabía que no era eso.&lt;br /&gt;Se encontró unos ojos mirándole fijamente. Diciéndole más de lo que él había esperado oír nunca. Preguntándole y respondiéndole a aquello que nunca había pensado decir.&lt;br /&gt;Lo único que se le ocurrió fue sonreír. Sonreír, con la más estúpida de las sonrisas. &lt;br /&gt;Y, viendo como esta era reflejada en  la cara de ella, cerró los ojos. Bajó la cabeza. Y por un segundo, deseó no olvidar ese momento. Ni todo lo que, en un instante de su vida, había sentido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-116093115022189818?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/116093115022189818/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=116093115022189818&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/116093115022189818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/116093115022189818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2006/10/por-un-segundo.html' title='por un segundo'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36073652.post-116093101250784671</id><published>2006-10-15T18:49:00.000+02:00</published><updated>2006-10-15T18:50:12.510+02:00</updated><title type='text'>Silencio</title><content type='html'>Silencio. Todo se para. Y, por unas milésimas de segundo, da la impresión de que el mundo no se mueve. &lt;br /&gt;No es mucho tiempo, pero es el suficiente para replantearte tu vida. &lt;br /&gt;Quizá no cosas superficiales, como que no te deberías haber puesto esa ropa o que habría en ese lugar al que nunca fuiste. &lt;br /&gt;No. Valoras lo que has sido. Si realmente comprendiste que en la vida vale más el verbo ser que el estar. Si supiste amar. Si supiste hablar. Si supiste vivir. Vivir de verdad. Vivir la realidad.&lt;br /&gt;Mil cosas más se pasan por tu mente. Todo lo que dejaste por decir o hacer, porque pensaste que la vida es muy larga y que ya llegaría “su momento”. Te das cuenta, de una vez por todas, de lo efímera que es nuestra existencia. De lo estúpido de aferrarte a ella. &lt;br /&gt;En ese momento, te acuerdas de Dios. Si…ese del que todos hablan. Te das cuenta de que eso también lo dejaste para más tarde. Para otro momento. Para la madurez… como si fuese un plan de pensiones.&lt;br /&gt;Piensas que quizá ya es tarde para todo. Que se te pasó el tiempo. Te das cuenta de que es demasiado pronto para todo y para nada. &lt;br /&gt;Prometes que cuando el ruido vuelva, todo cambiará. Que no volverás a dejar nada para mañana. Que aprenderás todo eso que te falta por saber. Esas cosas que no se aprenden de los libros, sino que se comprenden con el corazón.&lt;br /&gt;Que intentarás conocer a ese Dios, no para obtener recompensas, sino para poder tener el mejor amigo que imaginaste.&lt;br /&gt;Que no correrás por la vida, sino que pasearás por ella. Como si paseases por la playa. &lt;br /&gt;Prometes, prometes y prometes…&lt;br /&gt;Entonces, es cuando vuelve el ruido. No ha tardado, pero a ti te ha parecido una eternidad. Y así, como si nada, poco a poco reanudas lo que se le suele llamar “existencia”. Sin darte cuenta, te olvidas de todo aquello que te propusiste. Lo dejas en un rincón de tu mente. Esperando.&lt;br /&gt;Esperando, a que de nuevo se produzca el silencio. Todo se pare. Y, por milésimas de segundo, tengas la impresión de que el mundo no se mueve.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36073652-116093101250784671?l=quedaalgopordecir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/feeds/116093101250784671/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36073652&amp;postID=116093101250784671&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/116093101250784671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36073652/posts/default/116093101250784671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://quedaalgopordecir.blogspot.com/2006/10/silencio.html' title='Silencio'/><author><name>Sonia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05913215367666029927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
